lunes, 7 de abril de 2014

 ¿Qué es Crimea dentro de la nación rusa?


Para Rusia, Crimea no es una tierra extranjera que por simple capricho ha querido unirse al territorio de su vecino. La península de Crimea representa en la historia rusa un capítulo fundamental sin el cual no existiría la Rusia actual. En un estilo hagiográfico, la Oriental Reviewexplica los vínculos orgánicos que unen Crimea y Rusia.

El 18 de marzo de 2014, el presidente Vladimir Putin saludó la reunificación de Crimea y Rusia en un discurso histórico. Muchos se habían quedado estupefactos ante los resultados del referéndum realizado 2 días antes, caracterizado por el más absoluto respeto de las reglas de la democracia y los principios del derecho internacional: el 82% de los electores de Crimea fueron a las urnas y casi el 97% de los votantes se pronunció a favor de la reunificación con Rusia.
Los resultados eran tan sorprendentes que, en Occidente, muchos se niegan a creer que la población de Crimea haya deseado tan ardientemente el regreso a la Madre Patria. Y hay que reconocer que tanto entusiasmo puede parecer irracional, e incluso artificial, a quien no conozca la heroica historia de esa tierra, tan generosamente regada con sangre rusa.

Icono conmemorativo del bautizo del Gran Príncipe de Kiev, Vladimir Sviatolavich (San Vladimir) en Quersoneso, Crimea, en el año 988 de nuestra era.
Es imposible comprender el por qué de esa decisión sin analizar primeramente con la debida atención la profunda relación que siempre ha existido entre Crimea y Rusia. En Crimea, donde quiera que se pose nuestra mirada, en cualquier objeto o lugar que despierte nuestro interés, puede sentirse la presencia de esa historia común y de ese orgullo compartido. En Crimea se fundó Tauris o Quersoneso, la ciudad de la antigua Grecia en el Quersoneso Táurico [1], donde fue bautizado San Vladimir, el Gran Príncipe de Kiev [2], en el año 988 de nuestra era.
Es difícil encontrar palabras que expresen en toda su magnitud todo lo que Crimea representa en el sentimiento nacional ruso. La instalación de poblaciones en la península de Crimea se remonta a la antigüedad, a cerca de 500 años antes del nacimiento de Jesucristo, con la implantación de una colonia griega. Allí encontramos huellas del paso de San Andrés [3], uno de los primeros discípulos de Jesucristo, conocido como «el apóstol de las riberas del sur, del norte y del este del Mar Negro». Crimea es la tierra donde fue sacrificado San Clemente [4], el discípulo del apóstol San Pedro, quien derramó allí su sangre en nombre de Cristo, consagrando así la Rus cristiana ya en gestación. Allí predicaron el Evangelio los «apóstoles de los eslavos» Cirilo y Metodio. La conversión al cristianismo y el bautizo del Gran Príncipe Vladimir en la ciudad de Quersoneso abrieron el camino al desarrollo de la civilización rusa en lo que ha sido una contribución inestimable a la cultura universal y a la historia de la humanidad.
En el siglo X, los príncipes rusos fundaron, en las riberas del Mar Negro y del Mar de Azov, el Principado de Tmutarakan, que se extendía a lo largo del litoral de Crimea y la península de Kerch, incluyendo [la colonia eslava de] Korchev, que hoy en día lleva el mismo nombre que la península (Kerch). Fue en esa época crucial de la historia cuando los eslavos de la Rus de Kiev comenzaron a instalarse poco a poco en toda la península de Crimea. Las ciudades donde predominaba la población eslava eran Staryi Krim (literalmente, la vieja Crimea), Sudak, Mangup y Quersoneso.
En Tmutarakan, en la península de Taman, frente a la península de Kerch, se cruzaban casi todas las rutas comerciales que atravesaban la estepa y los océanos. La ciudad se convirtió rápidamente en el segundo puerto más importante del mundo, después de Constantinopla. Mstivlav, hijo del Gran Príncipe Vladimir, reinó sobre el principado de 1024 a 1036 ampliando y consolidando sus fronteras. Los restos del Reino del Bósforo (que había pasado de Bizancio a Roma antes de ser restaurado para acabar siendo militarmente derrotado por la Rus de Kiev) son integrados al Principado de Tmutarakan a finales del siglo X. Una huella de ese hecho aparecerá mucho más tarde al descubrirse en la península de Taman una placa de mármol, esculpida en 1068, con la siguiente inscripción:
«En el verano del año 6575 [desde la creación del mundo, o sea en 1068. Nota de Oriental Review], el Príncipe Gleb midió 14 000 brazas [unos 28 km. Nota de OR] recorriendo el mar helado desde Tmutarakan hasta Korchev.»
A finales del siglo XI, las frecuentes incursiones del pueblo cumano en la Rus de Kiev dejarían Tmutarakan prácticamente aislada de las demás tierras rusas. El principado acaba perdiendo su independencia en 1094 y cae consecutivamente bajo el control de los cumanos, de Bizancio, de la Horda Dorada, de Génova y de Turquía.

Catalina II de Rusia
A fines del siglo XVIII, Catalina La Grande [5] se esforzó exitosamente por traer nuevamente Crimea al seno de Rusia. El regreso del Imperio Ruso a la península de Crimea permitió salvar del olvido los vestigios de Quersoneso, símbolo sagrado de la historia de Rusia.
La historia recordará igualmente que fue Catalina La Grande quien fundó la base naval de Sebastopol en el puerto de Akhtiar (hoy conocido como «la Bahía de Sebastopol», con ayuda del príncipe Grigori Potemkin. Narrar la historia de Sebastopol nos obliga a contar otra prodigiosa historia: la del glorioso ejército ruso y sus valerosos soldados.
Sebastopol, Balaclava, Kerch, la colina Malakov y la línea de Sapun son testigos de gloriosas hazañas, de la intrepidez y del coraje de los soldados rusos. En cada uno de esos lugares la tierra ha sido generosamente regada con la sangre de los soldados que allí lucharon valientemente en defensa de un porvenir de paz y seguridad. Tanto en Rusia como en Crimea, los 349 días de heroicos combates que marcaron la defensa de Sebastopol durante la guerra de Crimea (1853-1854) han de conmemorarse por siempre y quedarán grabados eternamente en la historia de dos países, de dos pueblos hermanos, al igual que los 250 días de feroz resistencia que caracterizaron el sitio impuesto a esa ciudad en 1941 y 1942, durante la Segunda Guerra Mundial.
En 1854, los ejércitos de la coalición conformada por Gran Bretaña, Francia, Turquía y el Reino de Cerdeña invadían la península de Crimea. Sebastopol, que hasta entonces siempre había tenido enfrentar ataques únicamente desde el mar, se vio esa vez bajo un asedio terrestre a partir del 13 de septiembre de aquel mismo año. Bajo el fuego de un enemigo muy superior en número y en armamento hubo que construir fortificaciones y emplazar baterías de artillería capaces de enfrentar el asalto terrestre.

Monumento a los buques rusos hundidos en 1854 para bloquear el acceso al puerto de Sebastopol.
El almirante Vladimir Kornilov, comandante de la Flota del Mar Negro, y su segundo al mando, el vicealmirante Pavel Najimov, asumieron la defensa de la ciudad. Para cerrar el acceso del enemigo al puerto de Sebastopol, hundieron a la entrada de este 5 navíos de su propia flota. Por su parte, las tripulaciones de todos los barcos de la flota sirvieron de refuerzo a las tropas que defendían la ciudad, al igual que las piezas de artillería de los buques. La tenacidad y el fervor patriótico de los soldados, los marinos y los habitantes de la ciudad asombraron al mundo entero.
El 5 de octubre, los invasores iniciaron el primer bombardeo contra Sebastopol sin lograr causar muchas bajas entre los defensores. Pero el almirante Kornilov fue mortalmente herido. El teatro principal de las operaciones se desplazó entonces hacia la colina Malakov.
El 28 de marzo de 1855, los invasores lanzaron un segundo asalto. Al precio de gran cantidad de bajas lograron alcanzar las posiciones rusas. Los dos ataques siguientes no lograron mejores resultados que los dos anteriores pero el vicealmirante Najimov resultó muerto en un intercambio de fuego de artillería. El general francés Jean-Jacques Pelissier, al mando de la coalición enemiga, había recibido del emperador Napoleón III la orden de tomar la fortaleza sin importar el precio que tuviesen que pagar las tropas que comandaba. Después de la quinta ofensiva, tan infructuosa como las anteriores, las fuerzas de la coalición se prepararon para asestar un golpe decisivo a las fortificaciones rusas, ya muy seriamente dañadas.
La sexta y última ofensiva se inició el 27 de agosto. La artillería de los atacantes concentró sobre las posiciones rusas el fuego de 8 divisiones francesas, 5 divisiones británicas y una brigada de Cerdeña, movilizando un total de 60 000 hombres. Para hacerles frente, los 40 000 hombres de las fuerzas rusas se habían visto obligados a redesplegarse en la última línea de defensa.
El resultado de la batalla se mantuvo incierto por mucho tiempo. La victoria parecía sonreír sucesivamente a uno u otro bando. Los franceses lograron tomar la colina Malakov. Obedeciendo a la orden de su comandante en jefe, el general Mijaíl Gorchakov, los defensores se replegaron sobre el flanco sur de Sebastopol después de haber hecho estallar los polvorines de los barcos que quedaban a flote para hundirlos en el puerto.
El fracaso de todos los intentos de vencer la resistencia de Sebastopol ya comenzaba a tomar un cariz de derrota para las fuerzas de la coalición y acabó quebrando la determinación y el potencial ofensivo de los invasores. Estos tuvieron que decidirse a emprender negociaciones de paz en condiciones muy distintas de las que habían previsto al inicio de la guerra. La defensa de Sebastopol, la página más admirable de la guerra de Crimea, había demostrado una vez más el coraje y la firmeza del soldado ruso y su capacidad para proseguir el combate, sitiado y en las peores condiciones, en momentos en que la victoria parecía imposible.
87 años más tarde, Sebastopol sería otra vez protagonista de una defensa épica y demostraría nuevamente la decisión inquebrantable de sus habitantes ante la adversidad. Las tropas nazis invadirían Crimea el 20 de octubre de 1941. En 10 días alcanzaron las cercanías de Sebastopol.
La ciudad no estaba preparada para enfrentar una ofensiva terrestre. Pero los ejércitos alemanes y rumanos fueron rechazados cuando trataron de tomar Sebastopol por asalto. Comenzó entonces una defensa feroz. Los defensores construyeron fortificaciones en medio del combate que ya había comenzado y a pesar de que la llegada de refuerzos en hombres y equipamiento, así como la evacuación de los heridos y de la población civil, sólo podía realizarse por vía marítima y bajo el fuego de la aviación enemiga.
El 4 de noviembre, las tropas soviéticas se reagruparon dentro del perímetro defensivo de la ciudad. El 11 de noviembre, las fuerzas enemigas, que contaban con un volumen de fuego y de efectivos claramente superiores, emprendieron una nueva ofensiva. El 21 de noviembre, después de encarnizados combates en los que sufrieron gran cantidad de bajas y cuantiosas pérdidas materiales, los alemanes interrumpieron el ataque frontal e instauraron el sitio de Sebastopol.
El 17 de diciembre, los invasores iniciaron una nueva ofensiva con fuerzas muy superiores movilizando 7 divisiones alemanas de infantería y 2 brigadas rumanas. Los ataques fueron rechazados con el apoyo del fuego de artillería de la marina soviética. Los intentos del enemigo por emprender nuevas incursiones fueron detenidos en seco por el desembarco de tropas rusas en Kerch y Feodosia. Obligando a los alemanes a desviar hacia Feodosia el XI Ejército de la Wehrmacht, que asediaba la ciudad bajo las órdenes del general Erich von Manstein, los batallones de las fuerzas regionales que defendían Sebastopol emprendieron una ofensiva limitada. En marzo de 1942 habían logrado consolidar sus posiciones.

La Defensa de Sebastopol (1942), pintura de Alexander Deyneka.
A partir del 27 de mayo, Sebastopol estuvo bajo constantes bombardeos combinados de la artillería y la aviación enemigas. En la mañana del 7 de junio, el enemigo lanzó un ataque devastador contra el conjunto de fuerzas del perímetro de defensa de la ciudad. Después de una batalla implacable, las tropas rusas evacuaron la colina Malakov el 30 de junio.
Pero la resistencia prosiguió en la ciudad ya devastada. Los combates se prolongaron hasta el 4 de julio. En varios sectores se extendieron incluso hasta el 9 de julio. La mayoría de los defensores de la ciudad murieron o fueron hechos prisioneros. Sólo algunos lograron alcanzar las montañas y unirse a los partisanos. A pesar del trágico desenlace, los 250 días de encarnizados combates por la defensa de Sebastopol mostraron al mundo entero la abnegación ejemplar de los marinos y soldados rusos.
En los corazones y las mentes, Crimea siempre ha sido parte de Rusia. Y esto se ha mantenido como una convicción inquebrantable, sostenida por el ansia de verdad y de justicia, que se ha transmitido de generación en generación. Es algo que ni el tiempo ni las circunstancias nunca han podido alterar. Ni siquiera los cambios espectaculares que se produjeron en Rusia a finales del siglo XX lograron alterar esa convicción.
Nadie podía imaginar que Ucrania y Rusia se convirtirían un día en dos Estados diferentes. Pero se produjo el derrumbe de la URSS y todo fue tan rápido que muy pocos comprendieron en aquel momento la verdadera importancia de los trágicos acontecimientos que se sucedían tan rápidamente. Y cuando, de la noche a la mañana, la tierra de Crimea se convirtió en parte de otro país, Rusia se sintió no solamente engañada sino además despojada de un pedazo de su tierra. Millones de rusos se despertaron una mañana en otro país, convertidos de un día para otro en minoría dentro de las repúblicas que hasta entonces habían sido soviéticas. Así se convirtió Rusia en una de las naciones más desarticuladas del mundo.
Pero el pueblo nunca aceptó esa flagrante injusticia histórica. Durante todos estos años numerosos ciudadanos y personalidades señalaron esa cuestión una y otra vez, proclamando que Rusia surgió en la tierra de Crimea y que Sebastopol es una ciudad auténticamente rusa. A lo largo de estos 23 años Crimea conservó su alma rusa. Cada uno de sus habitantes deseaba ardientemente el regreso de la península a Rusia.
Hoy se ha concretado esa aspiración y el deseo esperado durante tanto tiempo al fin se ha cumplido en medio de la mayor alegría, saludado por lágrimas de felicidad y por la celebración popular, reparando la injusticia del pasado.

Júbilo popular en Crimea. La población celebra la reunificación con Rusia, el 18 de marzo de 2014.


miércoles, 26 de marzo de 2014

La deuda interna


Una vez más, el conflicto docente que posterga el inicio del año escolar, además de los justos reclamos de los educadores, expresa la incapacidad del gobierno nacional en resolver las necesidades fundamentales del país -educación, justicia, bienestar- en pos de cumplir con las demandas de los acreedores externos. La discusión paritaria así lo demuestra: mientras el salario mínimo, vital y móvil ascendió de 510 pesos en 2005 a $ 3.600 en 2014, el salario inicial docente pasó de 700 a 3400 pesos, lo que significa que siendo en 2005 superior en un 40% al SMVM hoy esa proporción se degradó resultando el salario docente un 7% inferior al salario mínimo.

Aun partiendo de la base que el salario mínimo vital y móvil es un valor de referencia, un análisis de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre la tendencia general de los salarios mundiales observó que la relación entre salario mínimo y medio es bastante variable, pero la situación más frecuente es la fijación de un ingreso mínimo que representa un 40 por ciento del haber medio. Sin embargo, esta relación no es la que refleja la evolución del salario docente. Lejos de acompañar la evolución del SMVM y mucho más lejos de los promedios que publica el Ministerio de Trabajo para el sector privado, en la actualidad el salario inicial de un docente está por debajo del mínimo vital y móvil.

Pero, claro, siendo parte esencial de la negociación, la cuestión salarial docente constituye la punta del iceberg de un sistema jaqueado por la ineptitud de los funcionarios que, en vez de correr tras los acontecimientos, debieran planificar de antemano qué hacer con uno de los pilares esenciales del desarrollo nacional: la educación argentina. En ese sentido, cabe recordar que el valor del salario no sólo se fija en virtud de la satisfacción de las necesidades del trabajador sino también al reconocimiento de la labor que desempeña acorde a sus capacidades. Ello significa que la calificación de la tarea docente debe ser retribuida de acuerdo al rol social que históricamente cumplen maestros y profesores en todo nuestro país.

Pues bien, el conflicto planteado podría ser solucionado si los gobernantes comprendieran la necesidad -largamente postergada- de recategorizar la tarea docente, entendiendo que son los maestros capacitados los protagonistas del cambio y la mejora en la calidad educativa que el Estado Nacional debiera procurar y garantizar en nuestras aulas.

La Ley de Educación Nacional 26.206 establece en su artículo 28 -referido a la jornada extendida de la escolaridad obligatoria- y en el 32 - respecto a la concentración de las horas cátedra de los/as profesores/as- modificaciones sustanciales en pos de mejorar la calidad educativa, tanto en cuanto a los logros de los aprendizajes por parte de los alumnos, como a la necesaria mejora de las condiciones laborales de los docentes para lograrla. En el mismo sentido, en el artículo 67, entre los derechos de los docentes se enuncian el de la capacitación y actualización integral, gratuita y en servicio a lo largo de toda su carrera; el desarrollo de sus tareas en condiciones dignas de seguridad e higiene; el mantenimiento de su estabilidad en el cargo en tanto su desempeño sea satisfactorio de conformidad con la normativa vigente; y un salario digno.

De acuerdo al informe del CIPPEC de 2013 sobre el cumplimiento de las metas educativas, estos aspectos son justamente los que han quedado más postergados. Son, también, los que aunan el reclamo de los docentes y de la comunidad educativa en general. Al relacionar la evolución del salario docente con el particular retraso en el cumplimiento de estos artículos de la Ley, resulta evidente que en materia educativa la década ganada tiene una cuenta pendiente.

La diputada nacional de Proyecto Sur-UNEN fija su posición sobre el conflicto docente.
Alcira Argumedo (INFOSUR)

Formosa tierra de nadie y una guerra no declarada contra los Wichí


En estos momentos miembros de una comunidad del pueblo originario Wichí en la provincia de Formosa están siendo amenazados por una acción de venganza de las fuerzas policiales y temen el robo de órganos de un niño herido por balas de la policía. “Nos estamos preparando para una represión” , dice Agustín Santillán, referente Wichí en la región de Ingeniero Juárez en el noroeste de la provincia.


Los miembros de la comunidad son testigos de un crimen policial cometido el viernes pasado cuando efectivos balearon a niños Wichí que se encontraban tranquilamente sentados en la vereda. Tres niños resultaron heridos, entre ellos uno de 11 años a quien alcanzó una bala de plomo. Según se pudo reconstruir y documentar, hubo una cacería a lo largo de unos cien metros hasta que el niño tropezó. Por hablar sobre este hecho con la prensa ahora los testigos están amenazados. El niño herido gravemente está internado con fuerte custodia en el hospital de Formosa Capital. “Su herida no para de sangrar”, dice Santillán.

“Así pasa siempre”, dice un testigo, “los insultan a los chicos aborígenes, que no hacen nada. Les dicen indios de mierda y cuando los chicos responden los atacan.”

El tiroteo forma parte de la violencia generalizada contra los originarios Wichí y la región de Ingeniero Juárez está en un estado de una guerra no declarada contra la población originaria. Esto se pudo averiguar en los últimos días cuando, desde el jueves 19 de marzo hasta domingo pasado, unos treinta voluntarios de la organización “Enfermeros de Asistencia Humanitaria” (ENASHU) de Buenos Aires estaba en el lugar para brindar atención médica a las comunidades. Esta intervención de enfermeros y médicos se convirtió en una expedición en tierra de nadie y los integrantes fueron testigos de gravísimas violaciones a los derechos humanos. Como “un sistema de apartheid”, lo calificó el líder y fundador de ENASHU, Tano Boggiano. “Oficialmente no hay una guerra civil en Argentina, pero los aborígenes sí sufren las condiciones de una guerra.” Estas palabras cobran relevancia especial tomando en cuenta que Boggiano participó de acciones de ayuda humanitaria en África en los años noventa. El grupo de voluntarios, que este autor acompañó, fue amenazado por la policía y por el gobierno provincial.

Según varios testigos los niños Wichí fueron baleados el viernes pasado a las 20:30hs. Un grupo de unos cinco niños Wichí del Barrio 50 Viviendas de Ingeniero Juárez se había sentado en la vereda de la Plaza Juan D. Perón. Un testigo cuenta que un patrullero que estaba circulando la plaza pasó tres veces delante del grupo de jóvenes apuntándolos con un arma. “Los chicos no hicieron nada. Cuando el patrullero pasó por cuarta vez los policías tiraron”, dice el testigo. “Apenas para el coche un policía sale y tira”, dice otro testigo. “Primero tiraron con balas de goma, después con balas de plomo calibre 38.” (ver fotos) Se encontraron cartuchos de balas de goma cerca de la vereda donde se habían sentado los chicos. Las balas de plomo se encontraron en el interior de la plaza, cerca de una pileta vacía. “Los chicos trataban de escapar hacia el interior, porque allá no hay luz”, dice un testigo. En el borde de la pileta y en su fondo se pudieron encontrar manchas de sangre, prueba de una verdadera cacería de niños. (ver fotos) Según datos consistentes de los testigos, el herido por bala de plomo en la rodilla es un niño Wichí de 11 años y otros dos chicos fueron alcanzados por balas de goma.


Esta agresión no es un hecho aislado. En las noches de Ingeniero Juárez cada quince minutos se escucha las detonaciones de balas y hay represión policial y de infantería a mansalva. Y aún más, otros crímenes se pudieron observar solo en los últimos días: Por ejemplo, varios referentes y caciques Wichí informaron del caso de una joven mujer y su bebé recién nacido del Barrio Palo Santo. Por complicaciones médicas del bebé ambos fueron trasladados al hospital de la Capital de Formosa, unos 500 kilómetros de Ingeniero Juárez. Pero aunque la mujer no tenía problemas de salud diagnosticados fue devuelta a Ingeniero Juárez muerta y sin sus ojos. Ercilia Agüero, cacique de una comunidad del Barrio Viejo en Ingeniero Juárez declara, “y no se sabe, donde está el bebé. Es desaparecido.” Los caciques cuentan que muchas veces pacientes desaparecen cuando están traslados hacia Formosa Capital. El tráfico de es un fenómeno común en la provincia. Es por hechos que se temen ahora por la vida del niño baleado y internado en el hospital de la capital.

Las amenazas por las instituciones del estado llegaron hasta el grupo humanitario de ENASHU. El primer día, la directora médica encontró en la puerta de su habitación un sándwich mohoso con una carta “Bienvenidos al hotel” mientras efectivos de la policía estaban apostados en cada esquina alrededor del hotel. El sábado en la noche pasó la camioneta de la infantería por delante del lugar que los voluntarios tenían como base “con uniformados de infantería disparando balas de goma a la pared de enfrente”, cuenta Boggiano. Asimismo a las siete de la mañana, funcionarios de alto rango del gobierno de la provincia fueron trasladados en helicóptero a Ingeniero Juárez para frenar la intervención humanitaria. “Solicitaron mi presencia como líder del grupo para manifestarme que deberíamos irnos. Me amenazaron directamente con un proceso penal por tráfico de medicamentos.” A Boggiano lo acusaron de no haber comunicado por escrito la visita “a pesar de que 30 días antes en persona me dirigí al Director del Hospital de Juárez para avisar con anticipación”. La comitiva estaba conformada por el Director de Fiscalización del Ministerio de Desarrollo Humano; una Farmacéutica de alto rango del mismo ministerio, un secretario y el mismo Director Médico del Hospital de Ingeniero Juárez. Por la intervención del gobierno provincial se demoró la campaña humanitaria por cinco horas, “ese retraso significa que una gran cantidad de gente quedó sin atención”, dice Boggiano.


Aparentemente, el gobierno del kirchnerista Gildo Insfrán trató de ocultar la precariedad y la pobreza extrema que vive el pueblo originario Wichí: los vientres de los niños están hinchados por el hambre y los parásitos, las mujeres tienen cabellos rubios por la desnutrición, en unas comunidades que fueron atendidos por el grupo ENASHU siete de cada diez personas tienen tuberculosis, y el Mal de Chagas llega a tasas de casi cien por ciento. Las familias viven en taperas con techo de tierra, las casas de material están entregadas sólo en calidad de pago político, los pozos de agua están contaminados, el agua potable está regateada como pago por obediencia. En muchas comunidades del interior de la región el camión trae agua solo una vez por mes y a veces no llega. En la comunidad Pocitos unos 50 kilómetros de Ingeniero Juárez, que fue atendida por ENASHU el viernes pasado, gran cantidad de niños no tenían ropa. Cuando los enfermeros les ofrecieron caramelos, los niños los agarraron con manos temblorosas y los comieron con el papel sin desenvolverlos, para ellos no eran golosinas sino que se trataba de la primer comida en días.

Stefan Biskamp (ANRED)

La CGT y la CTA opositoras convocan a un paro nacional para el 10 de abril


Las CGT opositoras al Gobierno fijaron hoy para el jueves 10 de abril el paro nacional en contra de la Casa Rosada, que será "sin movilización y sin acto central".

Así lo resolvieron este mediodía durante un plenario encabezado por Hugo Moyano, titular de la CGT Azopardo, y Luis Barrionuevo, quien lidera la CGT Azul y Blanca.

Durante el encuentro, realizado en la central de la calle Azopardo de esta Capital, se confirmó la fecha del jueves 10 y que la jornada será "sin movilización y sin acto central", con la participación también de la CTA opositora y de los gremios de la UTA (transporte público) y La Fraternidad (maquinistas de trenes), sindicatos que, en lo formal, integran la CGT afín al Gobierno. 

Gira de Massa a EEUU: política, Congreso Judío y financieras

El diputado viajará a ver a funcionarios, líderes religiosos y empresariales.


El diputado Sergio Massa -posible candidato presidencial para el 2015- ya está listo para iniciar su tan anunciada agenda norteamericana esta semana.
La gira se inicia con una reunión el lunes en el Departamento de Estado donde será recibido por Ricardo Zuñiga (asesor del presidente Barack Obama para Latinoamérica) y la Subsecretaria para la región Roberta Jacobson. A la misma se sumará Luis Areaga de la DEA. Massa luego tendrá encuentros con autoridades del Banco Mundial.
El martes Massa tendrá una presentación en el Diálogo Interamericano y un almuerzo conexpertos del Banco Mundial sobre temas de salud y educación. Por la tarde estará en el Capitolio conversando con el Congresista Matt Salmon, republicano de Arizona, miembro del comité de Relaciones Exteriores de la Cámara Baja.
El miércoles Massa será recibido por el Secretario General de la OEA; José Miguel Insulza. También visitaría el Museo del Holocausto y tendría una reunión en el Atlantic Council. El diputado además tendrá encuentros con la prensa local, como el diario Washington Post y la señal CNN.
El jueves parte hacia Nueva York donde tendrá una reunión en el Council de las Américas con el exAlcalde de la ciudad Rudolph Giuliani. También tendrá un encuentro con Jack Rosen del Congreso Judío norteamericano. También visitará las oficinas del Morgan Stanley.
El viernes estará en el Congreso Judío Mundial y también tendrá una charla en el CFR (Council of Foreign Relations) y con su presidente Richard Haass. Luego tendrá un encuentro en el JPMorgan, un encuentro en el Credit Suisse y en el Roubini Global Economics.
Sin dudas una agenda cargadísima, muy intensa, digna de un candidato que está en campaña presidencial y que aprovecha su presencia aquí para dejar clara su visión con lo más altas autoridades, ONGs y centros financieros. No hay duda: Massa ha venido a presentarse al Norte y seguramente habrá mucho para decir tras su visita.

viernes, 7 de marzo de 2014

DEUDA PÚBLICA Y DISCURSO CFK.

Por Héctor GIULIANO (3.3.2014).


Pese a la nueva Crisis de Deuda de la Argentina desatada este verano de 2014 por su problema estructural de iliquidez e insolvencia fiscal para poder responder a los servicios de una deuda impagable, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner (CFK) no hizo referencia alguna a esta cuestión de fondo en su discurso de apertura de sesiones del Congreso y hasta planteó un panorama inverso a la realidad.

Tampoco se refirió a los principales problemas derivados de la Deuda: Inflación-Devaluación, Déficit Fiscal y desequilibrio de la Balanza de Pagos.

El objeto de esta breve nota es identificar las inexactitudes, las referencias engañosas y las omisiones graves del discurso presidencial del 1.3 en materia de endeudamiento público.


FALSÍAS DEL DISCURSO.

La presidenta volvió a repetir que la Argentina se está des-endeudando cuando ello no es cierto: la deuda no baja sino que sube continuamente y, además, está previsto que se incremente próximamente en una escala superior todavía.

Según las propias cifras oficiales del Ministerio de Economía (MECON) – últimos datos disponibles al 30.6.2013 – el stock de la Deuda Pública en cabeza del Estado Central era de 207.600 MD (Millones de Dólares): 196.100 MD de deuda performing o con pago de intereses y 11.500 MD de deuda con tenedores que no entraron en las reestructuraciones del 2005 y 2010.

Después del Megacanje Kirchner-Lavagna de 2005 las autoridades se jactaban de haber hecho descender el saldo de deuda a 126.600 MD (en realidad, 146.000 MD, la misma cifra que al momento del default de Diciembre 2001). Pero esta deuda es ahora mucho mayor – como dijimos – de unos 208.000 MD.

Según los propios números del MECON la Deuda aumentó 14.600 MD en 2011 y 18.800 MD en 2012; estaba previsto que aumentase otros 12.000 MD en 2013 (de lo que todavía no se tienen datos finales) y está presupuestado que aumente otros 12.700 MD este año.

Por ende, es mentira que la Argentina se esté des-endeudando y el gobierno Kirchner engaña abiertamente a la opinión pública sobre este punto.

Y estos datos oficiales son tan falsos en valores absolutos como en valores relativos.   

La presidenta dijo textualmente que hoy la deuda pública es de un 10 % del PBI; y enfatizó este dato diciendo que era de un 8 % pero que ahora, por efecto de la devaluación, se estimaba habría subido en unos dos puntos.

Esta información es igualmente engañosa porque no se refiere a la deuda total.

La última información oficial del MECON dice que la relación Deuda/PBI (un indicador – por otra parte – muy discutible desde el punto de vista técnico financiero) al 30.6.2013 era del 43.6 %.

Como agravante de estas dos tergiversaciones gubernamentales, la presidenta agregó una tercera y “novedosa” comparación entre “deuda pública neta per cápita” y “cantidad de salarios mínimos, vitales y móviles” (SMVM) (!): una “explicación” perfectamente inentendible para el argentino medio e incluso para cualquier estudioso que quiera interpretar su verdadero sentido.

Le hubiera sido mucho más simple, gráfico y directo decir que ahora – después de la gestión Kirchner durante la “década ganada” – cada argentino debe en promedio unos 5.200 US$ (cinco mil doscientos dólares per cápita o su equivalente de 42-62.000 pesos cada uno): simple producto de dividir el stock de deuda oficial de 207.600 MD (incluyendo los 11.500 MD de holdouts) por los 40.1 millones de habitantes del país.

La presidenta, en cambio, dijo que “su Deuda” – a valores de Junio 2013 – equivale a 1.9 SMVM. Como a esa fecha el valor del mismo era de 2.875 $, ello significa que se está refiriendo a un importe de unos 5.500 $ (pesos, no dólares, resultado de 2.875 x 1.9 = 5.463 $).

Se da así la casualidad que el coeficiente “sui generis” de comparación con SMVM elegido por la presidenta viene a representar un valor 10 veces menor al promedio de la verdadera deuda pública per cápita. 


LAS OMISIONES DE DEUDA.

Estos montos impagables de deuda oficial por capital a los que hacemos referencia – básicamente, el total de 208.000 MD – no incluyen los intereses de este año (12.200 MD), no tienen en cuenta los intereses a pagar en el futuro (unos 72.000 MD), la capitalización de intereses (que venía declinando durante el decenio 2005-2014 pero que ahora se reactiva parcialmente con 500 MD más dentro del acuerdo con Repsol), las indexaciones por inflación creciente de la deuda en pesos ajustada por CER y los cupones ligados al PBI (de los que todavía faltarían pagar unos 15.000 MD).

Siendo además que esta deuda corresponde sólo a la que se encuentra en cabeza del Estado Central, faltando considerar aquí la deuda consolidada de Provincias (más de 30.000 MD) y de Municipios (sin datos), la Deuda Pública Indirecta de Empresas del Estado (con YPF a la cabeza), Organismos Nacionales y Fondos Fiduciarios (todos sin datos), la deuda cuasi-fiscal del Banco Central (BCRA) por Lebac/Nobac (más de 21.000 MD) y por otros pasivos (2.000 MD), y la deuda por juicios contra el Estado con sentencia en firme (también sin datos).

Todo este macro-endeudamiento K – deliberadamente ocultado a la opinión pública por complicidad entre el oficialismo, la oposición política y los medios de comunicación - está hoy en vísperas de sufrir un salto adicional en los pasivos públicos:

a)    Por la nueva deuda que se está negociando para pagar los juicios de los holdouts en Nueva York y las demandas contra la Argentina ante el CIADI con títulos públicos, más sus gastos y honorarios.

b)    Por la nueva deuda producto del arreglo con los países del Club de París (que le reclaman al país más de 9.500 MD).

c)    Por la nueva deuda para pagar el acuerdo con Repsol por las acciones de YPF: 6.000 MD de capital – 5.000 MD en firme y 1.000 MD por garantías de cotización – más otros 5.000 MD por concepto de intereses a pagar; en total, unos 11.000 MD.

d)    Por la renovación de los programas de Asistencia al País del Banco Mundial y del BID – por unos 3.000 MD cada uno – así como por los préstamos adicionales de la Corporación Andina de Fomento (CAF).

e)    Por los nuevos préstamos bilaterales para financiamiento de Obras Públicas e Infra-estructura (principalmente con China).

f)    Por último, por el nuevo endeudamiento externo para cubrir el Déficit Fiscal y la recomposición de Reservas Internacionales del BCRA.

Este último punto – después de agotadas las reservas para pagar deuda externa y después de haber permitido el vaciamiento de divisas más grande de la historia argentina (90.000 MD en el período 2003-2012) – está dado en función de la Hoja de Ruta Boudou, que prevé la terminación de los pleitos con los holdouts y el arreglo con el Club de parís como requisito para el retorno de la Argentina al mercado internacional de capitales, esto es, para volver a endeudarse.


EN CONCLUSIÓN:

Conforme lo hemos desarrollado ya en diversos trabajos anteriores, la actual Crisis de Deuda viene como arrastre del fracaso del Megacanje Kirchner-Lavagna de 2005, que la presidenta – repitiendo el falso eslogan de la administración K – sigue queriéndolo presentar como “la reestructuración de deuda externa más exitosa de la historia”.

El gobierno fue tratando de contener o enmascarar parcialmente algunos de los efectos de este fracaso a costa del vaciamiento sistemático de los fondos públicos, en dólares y en pesos, merced a la variante de la Deuda intra-Estado.
   
La administración Kirchner, después de haber batido récords de pago de deuda externa a costa de vaciar las reservas del BCRA y destinar la mayor cantidad de fondos y títulos de renovación en moneda extranjera, ha llegado hoy a un tope o límite de tal maniobra y se encuentra ahora embarcado en un camino más fuerte de re-endeudamiento y toma de nuevas deudas.

La nueva directiva es que el país deje de financiarse con emisión monetaria y Deuda intra-Estado para volver a tomar Deuda Externa, en forma directa – colocación de bonos – y/o en forma indirecta (deuda dolarizada de tipo dollar-linked).

Estas obligaciones – como las actuales - no tienen capacidad demostrada de repago y sus servicios de amortizaciones parciales mínimas e intereses se están programando para aguantar las erogaciones indispensables hasta el año 2015, de modo que puedan ser traspasadas básicamente a las administraciones futuras.

Después de haber usado masivamente la Deuda intra-Estado para pagar deuda con terceros – organismos financieros internacionales y acreedores privados – hasta el punto de haber empapelado al Sector Público con títulos inservibles; después de haber desfinanciado así a la ANSES (que administra la plata de los jubilados); después de haber descapitalizado al BCRA (bajando el stock de las reservas, encajándole Letras impagables a 10 años de plazo en el Activo para poder pagar deuda externa y emitiendo deuda creciente por Lebac/Nobac por las que ahora abona un 30 % anual de intereses); después de haber comprometido por la misma vía la mitad del Activo del BNA; después de haber manejado discrecionalmente las disponibilidades circunstanciales de los Entes Oficiales en general; y después de haber utilizado de esta manera los fondos administrados por el gobierno como “préstamo-puente” - sin capacidad de devolución - para atender la deuda pública con terceros, ahora el gobierno Kirchner espera volver “exitosamente” al Mercado Internacional de Capitales para tomar nueva Deuda.

Llegó el momento en que la realidad desnuda al relato: es la hora de la verdad en que ya no se puede seguir vendiendo la mentira del Desendeudamiento.

Es el resultado inexorable de haber sostenido el mito del Modelo aguantándolo con Deuda Pública hasta haber agotado los recursos fiscales con el vaciamiento de los fondos básicos del Estado.
DEUDA PÚBLICA, INFLACIÓN Y SALARIOS REALES.

Por Héctor GIULIANO (14.2.2014).


La nueva Crisis de Deuda del verano 2014 está teniendo una consecuencia tan grave como lógica en relación a los salarios reales de la Argentina.

La Deuda Pública explica hoy – directa o indirectamente – el aumento de la inflación, que se produce por vía financiera más que por vía económica. Esta inflación carcome el valor de la moneda y con ello provoca una pérdida del poder adquisitivo que determina la baja de los salarios reales de los trabajadores.

El Sindicalismo Nacional tiene una responsabilidad determinante en materia económico-financiera, social y política para evitar que el costo de este ajuste derivado de la Crisis de la Deuda se traslade nuevamente al Pueblo Argentino.


DEUDA PÚBLICA E INFLACIÓN.

El empeño del gobierno Kirchner en sostener el sistema de endeudamiento perpetuo explica el agravamiento actual de la inflación argentina.

Hay que diferenciar la inflación de base económica, es decir, el aumento de precios por desequilibrio de las condiciones de mercado – fundamentalmente insuficiencia de Oferta frente a la Demanda – de la inflación de base financiera, derivada de la sobre-emisión destinada a sostener el gasto improductivo, público y/o privado.

El aumento de los créditos para consumo, el estímulo al turismo y a las formas de vida dispendiosas, la tendencia generalizada a la compra de artículos de marcas cada vez más caras, los cambios de electro-domésticos y de automóviles más frecuentes (y siempre de mayores precios), etc., son formas de inflación de base económica.

Incluso entran parcialmente en esta categoría rubros que conllevan aumento de la actividad productiva, como el caso de la construcción de propiedades de lujo o casas de veraneo y todo tipo de alojamientos que no son para vivienda directa o permanente sino para ocupaciones indirectas o temporarias, porque este tipo de edificaciones arrastra una suba generalizada de los precios del mercado de la construcción por encima de las pautas normales. 

Y todo ello, como producto de un aparato publicitario institucionalizado que vive creando necesidades artificiales dentro del sistema de vida de la Sociedad.

Frente a este mecanismo de inflación de precios por vía del Mercado, esto es, por aumento inducido de la Demanda, existe otro mecanismo que es directamente monetario, generado por la sobre-emisión de dinero por parte del Estado para sostener el Gasto Público y - dentro de este gasto fiscal - atender específicamente los costos financieros, directos e indirectos, del sistema de la Deuda Pública:

a)    Emitiendo el Banco Central (BCRA) moneda sin respaldo para comprar reservas que se prestan al Tesoro para pagar Deuda Externa.

b)    Emitiendo el BCRA dinero sin respaldo para suministrarle Adelantos Transitorios – que en realidad, no son transitorios sino permanentes y acumulativos porque se renuevan en forma sistemática – para que el gobierno pueda atender las obligaciones en pesos de la Deuda y de otros rubros de gastos fiscales.

c)    Emitiendo dinero para cubrir los Subsidios destinados a contener parcialmente el traslado a precios y tarifas de servicios públicos de los incrementos producidos por la inflación y el retraso cambiario: un atraso del tipo de cambio utilizado a su vez para posibilitar la atención de los servicios de la deuda en moneda extranjera.

d)    En suma, una emisión de dinero sistemática para cubrir el Déficit Fiscal creciente provocado por los servicios de la Deuda Pública y sus condicionamientos conexos de refinanciación perpetua.

Y todo esto – el peso de la Deuda como condicionante central en materia económica, financiera y política -  es precisamente lo que se soslaya u oculta a la opinión pública,  porque la falsa consigna de la clase dirigente es que no hay que vincular los problemas de la inflación, la devaluación del peso, el déficit fiscal y el desequilibrio de la balanza de pagos con el problema de la Deuda, pese a que la Deuda es la causa de fondo que los determina.


LA NUEVA CRISIS DE DEUDA.

La co-relación entre aumento de precios generalizado – Inflación - y pérdida de poder adquisitivo de los salarios es materia de texto y no necesita siquiera explicación.

No es tan así, en cambio, la aceptación o el entendimiento de la relación entre esa inflación y la deuda pública, según lo vimos en el punto anterior.

Por ende, por carácter transitivo, la inflación no es aquí un fenómeno autónomo sino una consecuencia derivada de la Deuda, que es el factor causal de esa inflación: una inflación financiera que se emplea como forma de financiamiento del Estado y mecanismo de atención de los servicios de la Deuda Pública.

Es cosa corriente sentir la versión de portavoces muy autorizados del establishment que cargan diariamente las tintas contra la Inflación como producto de sostener un Gasto Público excesivo y, consecuentemente, de financiar el Déficit Fiscal. Pero es notable que esos mismos exponentes soslayan decir que la Deuda es hoy el principal determinante de ese Gasto y de ese Déficit, así como de la pérdida masiva de divisas por vaciamiento de las reservas internacionales del BCRA para atender el pago de la Deuda Externa.

Y este ocultamiento no es neutro porque al dejar la cuestión de la Deuda fuera del análisis del problema, la Inflación queda como causa central de la crisis financiera que hoy vive la Argentina y, por ende, fuera también de toda acción correctiva necesaria sobre aquella, la Deuda.

Es la forma clásica de obviar los verdaderos problemas estructurales de fondo del país alterando la relación entre causas y efectos: la Deuda es obviada así como factor causal de la presente crisis financiera y se la reemplaza por la Inflación, que es un derivado de la misma.

Esta inflación, a su vez, tiene como consecuencia la caída de los salarios reales, pero como el recupero del poder adquisitivo de los salarios retro-alimentaría la inflación, entonces hay que contener los aumentos de sueldos, forzando así el paso del costo del ajuste provocado por la deuda a los trabajadores y asalariados en general (activos y pasivos).

¿Y con la Deuda – que es la causa del problema - qué hacemos? No hay problema señores: frenen ustedes el financiamiento inflacionario del Estado vía emisión monetaria y vuelvan a sostenerlo con más Deuda Pública.


INFLACIÓN Y SALARIOS REALES.
  
El Ajuste Fiscal – todo ajuste – conlleva entre sus componentes centrales, directa o indirectamente, la baja de los salarios reales.

El gobierno Kirchner ha venido llevando a cabo un plan de ajuste encubierto, hasta ahora con más énfasis en el ajuste por vía de los ingresos (aumento de la presión tributaria, incremento de precios/tarifas de servicios públicos y aumento de la deuda pública) que en el ajuste por vía de los gastos (reducción gradual de subsidios, reasignaciones de gastos y retrasos en los aumentos compensatorios de salarios).

Ahora, en cambio, con el agravamiento de la crisis de Deuda del verano 2014, estaríamos pasando a una amenaza cierta de reedición de la caída de los ingresos reales del sector asalariado análoga a la que se dio con la macro-devaluación del 2002, después de la crisis de Deuda De la Rúa-Cavallo del 2001.

Existen tres formas básicas que han venido siendo utilizadas para bajar los salarios reales:

1.    La sub-indexación de los salarios nominales apelando a la manipulación de los índices de inflación por parte del INDEC; mecanismo que fue frustrado al gobierno Kirchner por la reacción de los sindicatos, que forzaron el reconocimiento de aumentos compensatorios sobre la base de la inflación real, e incluso por encima de la misma.

2.    La asimetría de aumentos que se dan por la inflación pasada frente a perspectivas ciertas de mayor inflación futura.

3.    La trampa financiera por desfase entre el tiempo en que se producen los aumentos de precios y el momento posterior de vigencia de los aumentos de salarios pactados.

Este último punto requiere una explicación más pormenorizada a través de un ejemplo simple:

a)    Supongamos que por cada 1.000 $/Mes de sueldo el asalariado sufre una reducción de sus ingresos del 3 % mensual por causa del aumento de precios, lo que en tres meses reduce su poder de compra neto a 915 $: su ingreso baja - en términos reales - a 971 $ al fin del primer mes (1.000/1.03), a 942 $ al fin del segundo mes (1.000/1.03²) y a 971 $ al fin del tercer mes (1.000/1.03³).

b)    Los ingresos perdidos por el trabajador son ahorrados por el empleador (estatal o privado), que dispondría de esos fondos - que deja de pagar hasta que no se actualicen los salarios a futuro – en la misma proporción: 29 $ el mes 1 (1.000 – 971), 58 $ el mes 2 (1.000 – 942) y 85 $ el mes 3 (1.000 – 915).

c)    En total, en los tres meses transcurridos, los 172 $ que perdió de percibir el asalariado en poder adquisitivo los quedó a su favor el empleador.

d)    Si el empleador colocara esos fondos que ahorra – siempre en términos reales – a una tasa digamos del 2.0 % mensual capitalizable (25 % nominal anual), obtendría en todo el período un rédito por intereses de 5.8 $: 1.8 $ por los 29 colocados durante tres meses, 2.3 $ por los 58 colocados durante dos meses y 1.7 $ por los 85 colocados durante un mes. Este importe – en el ejemplo, una tasa inferior a la inflación – tendría para el colocador un efecto compensatorio o resarcitorio parcial que para el asalariado no existe. Y si la tasa de interés fuese positiva (mayor igual a la de inflación) dicho efecto compensatorio sería total, incluso con un rédito a su favor. 

e)    Si el trabajador quisiera recuperar la pérdida de poder adquisitivo sufrida en el trimestre el porcentaje de aumento para recomponer financieramente la pérdida salarial sería del 9.29 % (1.000/915 = 1.0929).

f)    El doble importe que el asalariado pierde frente a la inflación por el desfase en las actualizaciones de sueldo – pérdida directa y costo financiero – se acentúa más todavía en los casos de desdoblamiento de los aumentos (por ejemplo, en los ajustes semestrales); y todo ello siempre que tales actualizaciones se pacten sobre la base del recupero del poder de compra en función de la inflación real.

Marx habló de la plusvalía económica pero esto se refiere a la idea de plusvalía financiera, entendida como costo de oportunidad o uso alternativo de fondos a pagar aprovechando el desfase de las actualizaciones salariales.

Porque el empleador – estatal o privado – tiene así la opción de amortizar o compensar, parcial o totalmente, la incidencia de los futuros aumentos salariales gracias al período de diferimiento de las actualizaciones de sueldos.

Más aún, esto no es sólo una posibilidad teórica sino una alternativa práctica, inducida o estimulada con el fuerte aumento de las tasas de interés por parte del Banco Central (BCRA).

La respuesta técnica y justa a este problema de asimetría financiera sería la baja de los períodos de liquidación de salarios, es decir, una mayor frecuencia de los pagos de salarios a los trabajadores (por ejemplo, quincenal).

Una medida de este tipo, sin embargo, tendría obviamente peligrosos riesgos hiper-inflacionarios, por aceleración de la espiral precios-salarios, pero precisamente por ello – por sus temibles efectos posibles – debiera constituir la amenaza al gobierno para que contenga efectivamente la inflación con resultados concretos so pena de exponerse al reclamo lógico de una mayor frecuencia de pago a los asalariados.

Así como el gobierno Kirchner se ata ahora a la dolarización de la Deuda Pública – a través de la variante dólar linked (ligada al tipo de cambio oficial)  – dándole un “seguro de cambio” a los inversores financieros, además del aumento de las tasas de interés, así también debiera garantizar que los salarios no van a quedar nuevamente retrasados financieramente por la inflación comprometiendo no sólo eventuales “cláusulas gatillo” sino compensando también el efecto de la pérdida financiera por desactualizaciones salariales frente a la inflación.

Y esto llevaría entonces necesariamente a revisar las causas verdaderas de la inflación argentina, que hoy están por encima de la misma porque la inflación no es autónoma sino que viene determinada por la emisión masiva de dinero para sostener el sistema de la Deuda Pública – sostén de pago de los servicios por intereses y capital – y porque el aumento de la tasa de interés, que tiene efecto recesivo, es también causa de inflación.


EN CONCLUSIÓN.   

La crisis de Deuda del verano 2014 es la causa de fondo del actual desequilibrio inflacionario, cambiario, financiero fiscal y externo de la Argentina.

La emisión masiva de dinero por parte del BCRA para sostener los pagos de compromisos en pesos y en moneda extranjera del gobierno, el vaciamiento de las reservas internacionales para cumplir a ultranza con los acreedores privados y los organismos financieros internacionales, el aumento de la deuda intra-Estado como forma de traspaso y empapelamiento del propio Fisco con títulos públicos sin capacidad de repago y el uso de este mecanismo como préstamo-puente interno para poder volver al mercado internacional de capitales para colocar más deuda, según la hoja de ruta Boudou, fueron los factores determinantes de esta crisis actual.

Pero el problema insoluble de la Deuda – que es la causa de la crisis - es ocultado al Pueblo Argentino; y ello se hace con la complicidad del gobierno, la pseudo-oposición política de la partidocracia parlamentaria y la clase dirigente, en beneficio de los acreedores financieros y para volver a endeudarse, con el argumento que “es preferible tomar más Deuda antes que financiarse con Inflación”.

Es la forma en que operan las estructuras de poder económico-financiero: no sólo por la acción directa y manifiesta de los gobiernos de turno y del establishment vinculado a los intereses de la Deuda sino también dejando que las torpezas y errores de política financiera se cometan impunemente para que luego las cosas se replanteen nuevamente en su favor a través del simple “acomodamiento de los hechos”.

En este sentido, merced a las nuevas medidas financieras adoptadas por el gobierno Kirchner, las alianzas ya habrían sido establecidas de hecho entre los intereses comunes del gobierno y el empresariado económico-financiero. Ahora falta observar el comportamiento de los Sindicatos.

Algunas presiones clave sobre el sector gremial ya habrían sido esbozadas: 1. Forzar la aceptación de aumentos por paritarias en función de la inflación futura y no de la recuperación frente a la inflación pasada, so pena de acusación por hiper-inflación, desestabilización y “rodrigazo”, 2. Apelar a la “responsabilidad sindical” frente a la amenaza de desempleo derivado del efecto recesivo del aumento de las tasas de interés y de un gradual abandonando del gobierno de su función actual de “fondo de desocupación encubierto”, y 3. Sugerir la convivencia y concesiones políticas a parte de la dirigencia gremial – caso deuda con las Obras Sociales - para que guarden silencio sobre la vuelta de la Argentina al mercado internacional de capitales.        

Las próximas semanas serán muy importantes dentro de este cuadro de situación – reunión tripartita en el Vaticano del 19.3 inclusive – porque las presiones del “partido de la Deuda” son cada vez más grandes y más fuertes para que la Argentina vuelva al re-endeudamiento previsto según el Megacanje Kirchner-Lavagna de 2005 y la hoja de ruta Boudou.