jueves, 19 de julio de 2012

Entrevista a Julio Gambina:
“Si se reconociera la inflación se podrían tomar una serie de medidas estructurales y no un conjunto de parches”



por Mario Hernandez

Mario Hernandez (MH): Comenzó el frío. Parece que el clima acompaña a la economía en Argentina.

Julio Gambina (JG): Se está enfriando. No estamos en el momento de crecimiento de los últimos años, influyen los problemas globales pero también hay locales.
Hay desaceleración más que enfriamiento. Hay un menor ritmo de crecimiento que ocurre también en la economía mundial. Uno de nuestros principales compradores, Brasil, está creciendo mucho menos. Prácticamente hay recesión en Brasil, comparando los ritmos de crecimiento de los años anteriores, y eso sucede porque los compradores de Brasil también crecen menos. Hay recesión en Europa y desaceleración de la economía en países que venían creciendo muchísimo como China e India, es decir, crecen menos, no están en recesión, pero después de años de mucho crecimiento los datos actuales preocupan, por eso se habla de una crisis mundial.

MH: El jueves de la semana pasada el Wall Street Journal, citando fuentes del FMI, le puso cifras al rescate español: 300.000 mil millones de euros y también en EE. UU. hubo una fuerte caída en la generación de empleo en mayo.

JG: Por eso para nosotros era erróneo el diagnóstico de muchos gobiernos y estudiosos de América Latina que hablaban que la crisis estaba en el capitalismo desarrollado. Parecía que estábamos fuera del mundo.

MH: No estábamos “blindados” como afirmaban.

JG: Por supuesto, y no es que la crisis algún día iba a llegar. Yo decía en aquel momento que nuestro propio crecimiento se explicaba por la crisis, porque los precios de las materias primas aumentaban, el de la soja, por ejemplo, el del oro, el petróleo, precisamente por la crisis.
La crisis se manifiesta de distintas maneras, no es solo crecimiento o decrecimiento, tiene que ver con dificultades que se le presentan al capitalismo en el funcionamiento de su economía, especialmente en la capacidad de obtener ganancias. Por eso las ganancias de las empresas transnacionales que dominan la economía de América Latina, sirven para tapar baches que se generan en sus casas matrices. Por eso Repsol se llevó de la Argentina en los últimos 10 años U$S 13.000 millones para resolver una serie de inversiones globales para mantener su tasa de ganancia.

MH: O el Banco Santander que acaba de vender su sucursal colombiana por U$S 600 millones.

JG: Repsol no invertía en Argentina pero lo hacía en otros países latinoamericanos o en Africa. Se transformó en una empresa petrolera mundial gracias a los excedentes que obtuvo en nuestro país y los reinvirtió en otros países. Acaba de salir de Cuba donde estaba invirtiendo en la zona del Golfo de México, pero se ha consolidado muy fuertemente en Africa. Podríamos decir que ha invertido en el sur del mundo, pero en otro sures, mientras en Argentina agotaban las reservas porque le importaba la explotación, la exportación y la obtención de ganancias para acumular en otros países.

MH: Volviendo a la economía argentina, ¿podemos hablar de desaceleración o de recesión?

JG: Cuando venís de crecer en los 2 últimos años en cifras tan altas y ahora hablás de 0, 1, 2% de crecimiento, técnicamente se habla de desaceleración, pero de hecho es una recesión. No hay duda que ha caído el consumo, la inversión, el saldo comercial, porque hay menos expotaciones y hay una política para disminuir las importaciones. Todo es menos. Técnicamente se considera a un país en recesión cuando decrece en 2 trimestres consecutivos por debajo de 0. No es el caso argentino. Hay problemas económicos como la inflación, pero diría que el principal problema es que las autoridades no lo reconocen. Si se reconociera que las cifras son las que todos sufrimos al momento de hacer las compras para el consumo cotidiano, se podrían tomar medidas estructurales y efectivas y no un conjunto de parches. Por ejemplo, a fines del año pasado comenzó a plantearse el tema de los subsidios y luego se paró.

MH: ¿Esta negativa a reconocer el índice real de inflación en qué medida esta vinculada con la discusión de las paritarias?

JG: La economía es un conjunto complejo de relaciones sociales. Si suben los precios se afectan múltiples relaciones sociales, gente que puede o no comprar determinados bienes y la relación salarial es fundamental.
Recientemente los metalúrgicos firmaron 23% de ajuste salarial, porque no se trata de un incremento sino de un ajuste. ¿Cuánto es la inflación? Si es la del Indec del 8% anual podemos hablar de incremento, pero todos sabemos que no es así y por eso los acuerdos salariales rondan entre el 20/30% como piden los camioneros. Los judiciales bonaerenses terminaron una lucha terrible pidiendo la porcentualidad entre el mejor salario de los jueces y el peor salario del ingresante a la justicia.

MH: Me hacen acordar a las negociaciones salariales de mediados de los 80.

JG: También en los 40 se decía los precios van por el ascensor y los salarios por la escalera. En los 80 se instaló la flexibilización laboral y salarial.
Las recesiones o desaceleraciones siempre terminan golpeando más fuerte a los de abajo donde hay mychos que viven de un ingreso fijo llamado subsidio: asignación familiar por hijo, Argentina Trabaja, cooperativas vinculadas a procesos productivos o de servicios en los municipios, o de jubilaciones mínimas. De 6.000.000 de jubilados nacionales el 73% cobra la mínima. Tenemos una cantidad de población muy grande que vive de subsidios que no les permiten salir de pobres y están congelados desde hace mucho tiempo y no absorben el deterioro inflacionario del presente año ni del anterior, con lo cual se deteriora su capacidad de reproducción de la vida, de consumo de esas familias.
A la mayoría de la población, lo que le interesa es la cotización de su ingreso mensual.
Muchos hablan del dólar, pero el dólar es un precio más, uno de los tantos. Otros dicen que está atrasado, cuando en realidad lo están los ingresos populares de los que viven de un subsidio, de un salario o los que les venden a esos sectores como el almacenero instalado en una barriada.

MH: En un artículo reciente Ud. señala: "El promedio de ingresos del conjunto de los ocupados, provenientes de su ocupación principal, al cuarto trimestre de 2011, ascendía a $ 3198 mensuales. Es un monto insuficiente para una canasta de consumo que oscila en torno de los 6.000 pesos”.

JG: Ese sería un nivel de ingreso para satisfacer las necesidades básicas de una familia tipo.

MH: A ver si entendí bien, con $ 6000 de ingreso mensual podemos tener un dólar a $ 6.

JG: Insisto, el dólar es un precio más. A los trabajadores, a los jubilados, a los desocupados que reciben subsidios, a la mayoría de la población, a los 3 millones de asignaciones universales por hijo, a los 2 millones de jubilados que no tenían aportes suficientes y están en la mínima, entre estos 2 últimos sectores está el 15% de la población argentina, a esa población le interesa la cotización de su ingreso mensual, no la del dólar. No están preocupados por ir a buscar un “arbolito” ni una casa de cambio. El precio del dólar se instala tan fuerte porque es ideológico, no quiero decir que no sea un problema económico, político, pero la preocupación de la mayoría de la sociedad transita por otros lugares.
El tema del dólar es importante porque está expresando que hay problemas en la economía argentina. Aquéllos que tienen pesos quieren cambiarlos por dólares, se quieren resguardar, es lo mismo que pasa en la economía mundial donde hay crisis y problemas con las monedas de los países donde esa crisis se manifiesta. Los inversores estadounidenses y europeos buscan oro y por eso crece su precio y así como ellos se desprenden de los euros y los dólares para buscar oro, en Argentina a los que le sobran pesos buscan una divisa, un resguardo de valor, que también puede ser el oro, pero lo más accesible y tradicional es el dólar.
No hay un problema cultural, hay un problema de crisis y el que tiene un poquito trata de resguardarlo, por eso la construcción que ha crecido en los últimos años ha sido para especular.

MH: hay 2.000.000 de viviendas desocupadas en la Ciudad de Buenos Aires.

JG: En las grandes ciudades se repite este fenómeno, en Córdoba, en Rosario, y todos sabemos que hay déficit habitacional. Mucha gente a la que les sobra dinero, en vez de tenerlo en el banco, por miedo a otro “corralito”, a que le intervengan las cajas de seguridad o a tenerlo en la casa y que se lo roben, tiene un activo en ladrillos. Si puede lo alquila, pero no le preocupa porque sabe que que en algún momento lo va a poder liquidar sin perder dinero. Estamos hablando de inversores, de gente que no necesita eses dinero. También pueden ser otros bienes como un auto o electrodomésticos. El año pasado crecieron mucho las ventas de televisores y celulares complejos porque, insisto, a los que les sobra dinero prefieren invertir en bienes físicos como forma de resguardarse.
En la Argentina hay problemas económicos y muchos, y pareciera que la política económica consiste en resguardar algunos equilibrios macroeconómicos más allá de cómo impacte en la calidad de vida de esta gran parte de la población.
Un hito para la unidad en la lucha: Entre Ríos. Un día para recordar

por Ignacio González Lowy

El viernes 8 de junio de 2012 quedará grabado a fuego para quienes creen en la necesidad de: en unidad, en la calle y luchando; enfrentar la decisión del gobierno de descargar la crisis sobre los trabajadores. En Entre Ríos, pese a la decisión de las conducciones de AGMER, ATE y CTA provinciales, fue un día combativo, ruidoso, en el que miles se expresaron con alegría y fuerza en la lucha.

Finalmente, y pese a los esfuerzos desesperados de las conducciones gremiales adictas al urrikirchnerismo, Entre Ríos se cubrió de luchas en el marco del Paro Nacional de la CTA. En Paraná y María Grande, en Concordia, en Chajarí, en Tala, en Ceibas y Paranacito, en Villaguay y seguramente en otros puntos de la provincia que se nos escapan; docentes, trabajadores del Estado, desocupados y privados, junto a estudiantes, salieron a las calles a manifestarse.

Las consignas y los reclamos de la jornada no dejaban lugar a dudas: paritarias libres, $5.000 de salario mínimo con el horizonte de alcanzar la canasta familiar real, 82% móvil para los jubilados de todo el país y defensa de la Ley 8732 en Entre Ríos, defensa de las obras sociales, por trabajo genuino y contra la flexibilización y el trabajo en negro, contra el impuesto a las “ganancias” (al trabajo) y por la derogación de la Ley Antiterrorista… no había margen para dudar: ¿de qué lado había que estar?

Aunque digan que no

En Entre Ríos la jornada de lucha se preparó con mucha dificultad y no menos trabas. AGMER convocó a un congreso en cuyo temario no incluyó ninguna posibilidad de discutir un plan de acción, y ante la demanda de los congresales de la agrupación Rojo y Negro (que traían de sus departamentos el mandato de abrir esa instancia), impusieron su mayoría automática y ganaron la votación. O sea: hay un paro nacional de la CTA pero la conducción provincial de AGMER no sólo no adhiere, sino que ni siquiera amaga con permitir la discusión al respecto. En el caso de ATE, mientras a nivel nacional el sindicato convocaba al paro y a marchar, Pellandino, Galarraga y compañía hacían campaña de prensa en su contra. Finalmente, cuando notaron que sus bases iban a hacer masivamente una huelga que ellos estaban boicoteando, hablaron de “libertad de acción de las bases” (una originalidad con pocos antecedentes en la historia sindical) y buscaron de este modo evitar hacer el ridículo. No lo lograron. CTA provincial, por su parte, continuó con su política de traicionar a sus votantes (que al votar a esta conducción también votaron la lista que a nivel nacional triunfó: la de Micheli), pegándose al interventor elegido por la Casa Rosada para la central de trabajadores: Hugo Yasky.

Así, se realizó un inconcebible "congreso provincial" en el Complejo Escuela Hogar de Paraná al que no fueron invitados ni notificados todos los congresales provinciales de la CTA que no coincidieran con la línea política de su conducción. En este circo, ilegítimo por donde se lo mire, ni se discutió la jornada de lucha resuelta por el congreso federal de CTA nacional realizado el 27 de abril en Capital Federal.

Sin embargo, y como dice la canción que sonó en la marcha por Paraná, “nos decían que no, no querían luchar; hoy ganamos las calles en este paro que es nacional”. Así, en Chajarí los docentes fueron a la ruta, en Ceibas y Paranacito también, en Concordia a la plaza central, en Villaguay y Tala se realizaron asambleas, en María Grande se marchó por la ciudad; y en Paraná marcharon juntos los docentes, trabajadores de salud (hospitales y centros) y del COPNAF, judiciales de AJER, estibadores portuarios, trabajadores de la OSPLAD (SITOS), trabajadores desocupados (de la Corriente Clasista y Combativa), choferes de la UCRA, estudiantes de la UADER y varias organizaciones políticas. Se marchó por el centro de la ciudad, se exigió a las conducciones gremiales provinciales que estuvieran a la altura de las circunstancias y dejaran de impedir las luchas por sus derechos, y se terminó con un acto intenso y ruidoso frente a Casa de Gobierno.

Sabores

Queda, sin duda, el sabor amargo de no haber podido realizar un paro nacional (que ni siquiera se discutió en muchos departamentos de la provincia) en los gremios principales de CTA en Entre Ríos. Queda, de todos modos, el dulce sabor de haber convertido un día que podría haber pasado “sin pena ni gloria” (si fuese por las conducciones centrales de ATE y AGMER), en un día de lucha, combativo, que se hizo sentir. Las bocinas y los aplausos de los vecinos que acompañaban el reclamo, sorprendidos al pasar, también es un dato que no debería ser menor para medir el pulso del sentir social (en otras ocasiones más dubitativo y hasta enfrentado con los protestantes).

En Plaza de Mayo, en Buenos Aires, con más de cien cortes de ruta en todo el país, y en Entre Ríos en tantos puntos de su geografía; el 8 de junio quedará grabado a fuego en nuestras efemérides. Quizá no sea el comienzo de nada, porque esto se viene gestando hace mucho tiempo; pero sí puede que sea un punto de inflexión. El gobierno buscará, a partir de ahora con más fuerza, desarticular y deslegitimar la lucha de las seccionales y organizaciones sindicales que están en lucha. Cuenta para ello con diferentes armas y estrategias: desde conducciones gremiales serviles hasta organizaciones como el PTS, que con ropaje de "izquierda" reproduce sus argumentos para golpear junto a éstas contra los sindicatos que desarrollan el plan de lucha.

Que en AGMER se hayan movilizado justamente las seis seccionales que conduce la agrupación Rojo y Negro, no es casualidad. Es fruto de la coherencia de quienes sí permitieron que se discuta la necesidad de un plan de acción, y buscaron las formas de llevarlo a cabo, aún contra los impedimentos burócratas y antidemocráticos de la conducción provincial de AGMER.

A los dirigentes que el día del paro nacional en vez de estar encabezando la movilización estaban en La Rioja, no de vacaciones sino en un “congreso” para formar un “movimiento sindical latinoamericano” (¡qué buen comienzo para ello!: huir de sus ciudades para no estar en ellas un día de lucha nacional); les llegará el turno, tarde o temprano, de dar explicaciones. Mientras tanto, la bronca seguirá buscando los cauces por los que expresarse. Y, cuando esto ocurre, como bien nos enseña la historia; tarde o temprano “tronará el escarmiento”.

lunes, 16 de julio de 2012

Deuda Externa en la CGT
Compatriotas,

El pasado 30 de mayo a las 19hs. se llevó a cabo una conferencia sobre "Deuda Externa Argentina" organizado por el Centro Cultural Alejandro Olmos y la Fundación José Ignacio Rucci en la sede de la Confederación General del Trabajo CGT, expusieron el hijo del extinto Secretario General y presidente de la Fundación Rucci, Aníbal Rucci, el Lic. Héctor Giuliano, académico del CEEMFRA - experto en Deuda Pública y el Prof. Rubén Tamborindegui del Centro Cultural Alejandro Olmos.

Enviamos los siguientes videos realizados en esta ocasión por TLV1, "Toda la Verdad, primero" Canal cibernético que comenzará a emitir en vivo por internet a partir del mes de Julio del corriente año y cuyo enlace enviaremos oportunamente.


"Deuda Externa Argentina":

Parte 1: http://www.youtube.com/watch?v=0XYCKKHF2g4

Parte 2: http://www.youtube.com/watch?v=esaf6niM2Jg

Parte 3: http://www.youtube.com/watch?v=xvZhyMMVUYQ

Parte 4: http://www.youtube.com/watch?v=zzKqsZZQglo

Lic. Juan Manuel Soaje Pinto
Presidente CEEMFRA
ceemfra@gmail.com
DEUDA PÚBLICA Y TIPO DE CAMBIO.

Por Héctor GIULIANO (10.6.12).

Para tratar de entender lo que está pasando actualmente en la Argentina hay que considerar tres hechos que están relacionados entre sí:

1. Que nuestro país se encuentra nuevamente frente a una Crisis de Deuda Pública por riesgo cierto de cesación de pagos (default) dada la fuerte concentración de vencimientos de Capital, Intereses y Cupones vinculados al PBI.

2. Que las disponibilidades de Reservas Internacionales del Banco Central (BCRA) son insuficientes para atender tales compromisos – Deuda Externa Pública y Privada – junto con los demás rubros financieros de la Balanza de Pagos.

3. Que como resultado de los dos puntos anteriores el gobierno Kirchner ha ido modificando la Política de Tipo de Cambio Alto o “Competitivo” que se venía practicando desde la mega-devaluación del 2002 y fue pasando gradualmente a un nuevo esquema de retraso cambiario para poder cumplir con el pago de la mayoría de los compromisos por obligaciones no refinanciables en forma directa.

En este contexto, la gravedad creciente del problema de los servicios de la Deuda, las limitaciones del recurso a la Deuda Intra-Estado y la devaluación del Real Brasileño habrían precipitado la necesidad de recurrir a las medidas extraordinarias de emergencia monetaria, cambiaria y financiera que estamos viendo.


INFLACION CON RETRASO CAMBIARIO.


Como es público y notorio, el Tipo de Cambio ha ido perdiendo competitividad en la Argentina por efecto de la Inflación Interna.

Consecuentemente, el Peso se ha venido apreciando en forma paulatina, con sus clásicos efectos negativos en materia Comercial (desventaja para las Exportaciones y abaratamiento de las Importaciones) y también Económica (aumento de los costos internos medidos en dólares).

El problema de Inflación con Apreciación Cambiaria es un fenómeno reciente y complicado para Iberoamérica en general pero particularmente grave para nuestro país.[ii]

Con un ritmo de Devaluación del Peso de un 10 %, que es menos de la mitad de la Inflación interna (20-25 %), la moneda argentina soporta inevitablemente un proceso de apreciación que afecta tanto al Sector Externo como a la Economía Doméstica Nacional.

Pero este hecho, que es negativo en términos de la Economía Real, por el contrario - como regla general - es positivo y buscado en función de la Economía Financiera; porque a la Economía Física y Productiva le conviene un Tipo de Cambio Alto (Dólar caro) mientras que al Capital Financiero le conviene un Tipo de Cambio Bajo (Dólar barato).

Esta cuestión tiene una directa, determinante y crucial importancia en materia de Deuda Externa para la administración Kirchner porque si el gobierno cediera a una devaluación significativa que corrija el desfase entre Tipo de Cambio Nominal y Real (que es la Tasa de Cambio Nominal menos la Inflación Interna) el país entraría en Default.

Por ende, el atraso cambiario – producto de un ritmo de devaluación del peso menor al aumento de los precios internos – constituye hoy el problema clave de la Política Monetaria y Cambiaria de la administración Kirchner.

TIPO DE CAMBIO Y TASA DE INTERÉS.


El ABC del negocio financiero internacional que se da con la volatilidad de los flujos de capitales reside en las extraordinarias ganancias derivadas del arbitraje entre Tipos de Cambio y Tasas de Interés.

El Capital Financiero o Especulativo lucra esencialmente con la migración temporaria desde los grandes centros de acumulación financiera mundial hacia los llamados Mercados Emergentes para ganar allí con el diferencial entre Tasas de Interés Locales e Internacionales al amparo de Tipos de Cambio estables, unido a la garantía del libre movimiento de entrada y salida de fondos.

Para ello se requiere – como en el caso argentino – que las autoridades nacionales garanticen un tipo de cambio semi-fijo o estable a los capitales externos, con un ritmo o “tablita” devaluatoria previsible, y reglas de administración local que mantengan un piso elevado de las tasas de interés domésticas expresadas en dólares.

Este esquema se logra a través del mecanismo de Deuda Pública Perpetua, que consiste en sostener niveles de obligaciones impagables que fuerzan la constante refinanciación de las mismas, lo que garantiza la permanencia de las condiciones de base del Sistema.

Y esto se provoca por dos vías concurrentes:

a) Los Países Deudores – como la Argentina, que tiene más del 63 % de su Deuda Pública en Moneda Extranjera – tienden a retrasar el Tipo de Cambio para atender los servicios crecientes del endeudamiento, con lo que se cumple la primera condición: Tipo de Cambio bajo.

b) A su vez, las altas Tasas de Interés que paga el Estado fijan el “piso” de las tasas del Mercado, determinando que el nivel de rentabilidad del Capital Financiero aumenta, con lo que se cumple la segunda condición: diferencial positivo de las Tasas locales frente a las internacionales.

Por eso, es engañoso hablar de Tasas de Interés locales “negativas” – comparándolas contra la Inflación interna – porque esas mismas tasas son fuertemente “positivas” para el Capital Financiero que opera en moneda extranjera bajo este esquema de arbitraje.


El estímulo al negocio de los grandes capitales financieros es así la otra cara de la moneda del sistema de la Deuda, la parte normalmente oculta o no visible que acompaña los procesos de sistemático re-endeudamiento del Estado.

EL CIRCUITO DEL ATRASO CAMBIARIO.

La existencia y sostenimiento de las dos precondiciones citadas allana el camino de las deudas externas - públicas y privadas - y paralelamente estimula el ingreso de Capitales Golondrina antes que Inversión Extranjera Directa (IED).

Es la lógica perversa que se verifica como una constante histórica o “regla clásica” en los períodos de grandes olas de endeudamiento público, tal como se dio en la Argentina durante el Proceso Militar bajo la gestión Martínez de Hoz, durante la convertibilidad menemista de la década del ´90 y como se está dando también actualmente bajo la administración Kirchner.

El mayor rédito del arbitraje entre tipo de cambio atrasado y tasas de interés comparativamente elevadas provoca el ingreso de dólares. Esta entrada de dólares presiona a la baja las cotizaciones locales y entonces el Gobierno – a través del Banco Central (BCRA) – sale a comprar esos dólares para frenar una ulterior apreciación del peso.

Esta operatoria, a la vez, deviene necesaria y “conveniente” para las autoridades a los efectos de aumentar las reservas internacionales del país; reservas que se usan, en gran medida, para pagar Deuda Externa.

Pero como el gobierno no tiene el dinero necesario para comprar esos dólares que ingresan al país – provenientes ya sea de capitales financieros o de liquidación de exportaciones – lo emite, echando así fondos al mercado que presionan sobre el nivel de precios.

Tal presión inflacionaria, frente a un tipo de cambio reprimido, acentúa la apreciación del peso y potencia el problema de la mayor rentabilidad del sector especulativo-financiero.

De esta manera la Deuda, a través del tipo de cambio, se institucionaliza en la práctica como factor de Inflación Estructural, ya que termina incidiendo en la emisión de moneda para soportar – directa o indirectamente – el pago de los servicios de dicha Deuda.

DEUDA E INFLACIÓN.

El dinero emitido para comprar dólares en su gran mayoría el BCRA lo rescata o “esteriliza” colocando en el mercado letras y notas (Lebac/Nobac) por las que paga una tasa de interés promedio del orden del 13 %.

El saldo de estas Lebac/Nobac al 31.5.12 es de 118.600 M$ - equivalentes a unos 26.500 MD – y se trata (o por lo menos, se trataba hasta ahora) de una masa de dinero rápidamente convertible en dólares, lo que afecta el stock de Reservas Netas (que hoy estarían en el orden de los 10.000 MD).

Las tasas de retribución de estas letras, exigidas por el “oligopolio” de bancos operadores en este mercado específico de obligaciones del BCRA, sirven para fijar en la práctica el “piso” de las tasas de interés del mercado.

Esto quiere decir que los dólares que se compran para acumular reservas (reservas que luego se prestan al Tesoro para pagar Deuda Externa) se traducen en presión inflacionaria interna y en aumento de la Deuda cuasi-fiscal del BCRA por Lebac/Nobac.

La inflación carcome el tipo de cambio nominal u “oficial” y produce así un abaratamiento del tipo de cambio real, que se refleja en la elevación del dólar paralelo.

El paralelo o mercado informal no requiere, en principio, divisas que salgan directamente del Banco Central pero repercute en la inflación porque este tipo de cambio es el que se toma como referencia para el ajuste de los precios internos.

La necesidad de sostener este retraso cambiario para atender los servicios de la Deuda Externa termina así acentuando el proceso inflacionario argentino.

En realidad, existen tres momentos o estadios dentro de este proceso de endeudamiento donde se producen efectos sobre la Inflación:

1. Al emitir dinero sin respaldo previo para comprar dólares, lo que incrementa la Base Monetaria.

2. Al obligar el pago de intereses por las Lebac/Nobac, cuyo costo financiero sirve de base a las tasas generales del mercado y también se traslada de este modo al sistema de precios a lo largo de toda la cadena de producción y comercialización de bienes y servicios.

3. Al generar un problema de atraso cambiario, lo que da lugar a un mercado paralelo que se toma como referencia y se transmite entonces igualmente al sistema de precios.

La actual coyuntura está poniendo así en descubierto una nueva variante en las relaciones entre causas y efectos del proceso inflacionario: hasta hoy se asociaba solamente a la Devaluación como factor causal de Inflación – lo que obviamente sigue siendo cierto – pero ahora se agrega también que la Apreciación o revaluación fáctica de la moneda local, como consecuencia del aumento de precios internos, también puede serlo, retroalimentando la Inflación.

Y esta variante es un subproducto directo del Sistema de la Deuda, donde pesa particularmente el problema del costo financiero sobre la Economía, conforme lo señalado en el punto 2.

Porque la “espiralización” o recurrencia de la inflación proveniente de los costos generales empresarios - y de los laborales en particular - es sólo una faceta del problema de fondo de costos que presionan sobre el nivel de precios, dado que también pesan el costo tributario (que se incrementa para atender el peso de los servicios de la Deuda Pública) y, muy especialmente, el costo financiero, que es el que produce efectos más gravosos e inmediatos en las reglas y en el comportamiento del mercado.





EL NUEVO ROL DEL BCRA.



La Política de Acumulación de Reservas, que otrora respaldaba el valor de la Base Monetaria, hoy a quedado fundamentalmente orientada a la tarea de disponer las divisas necesarias para los pagos externos en general y los servicios de la Deuda en particular.



Las recientes modificaciones de las leyes de Convertibilidad (23.928) y Carta Orgánica del BCRA (24.144) por medio de la Ley 26.739 implican un salto institucional cualitativo en el papel que el Banco Central pasa a tener en el sostenimiento del sistema de la Deuda Pública; y de ello se derivan serios efectos inflacionarios internos:



a) El BCRA está autorizado ahora a duplicar los Adelantos Transitorios al Tesoro – que son fondos que se utilizan para el pago de servicios de la Deuda en pesos y Gasto Público en general – pero estos importes se integran con emisión monetaria que presiona sobre el nivel de los precios.



b) El BCRA queda igualmente autorizado para prestar Reservas Internacionales al gobierno para que éste pague servicios de la Deuda Externa sin topes o límites precisos, ya que ahora puede hacerlo bajo un mecanismo desconocido de nuevas Reservas de Libre Disponibilidad (RLD) - cuya metodología de determinación y monto no se han informado todavía - de modo que el Banco dispone así de una suerte de “cheque en blanco” para prestarle divisas al Tesoro (sumas éstas que el Estado no tiene capacidad de pago demostrada para devolverle). Como la reposición de las reservas prestadas obliga nuevas compras de divisas por parte del BCRA y estas compras se hacen con emisión de pesos, la presión inflacionaria por incremento de la Base Monetaria se renueva en forma continúa.



c) La existencia de una masa creciente de Títulos Públicos en cartera por este concepto sin garantía cierta de reembolso – Letras de Tesorería Intransferibles a 10 años de plazo, que se dan a cambio de las Reservas – baja la calidad de los activos del BCRA y genera utilidades contables de tipo ficticio, que son versadas al Ejecutivo. Tales utilidades – que sirven para sostener un Superávit Fiscal Primario (no Financiero, cuyo resultado es negativo, puesto que hay Déficit Fiscal) – suponen una fuente muy discutible de ingresos extraordinarios para el Fisco y conllevan simultáneamente un riesgo cierto de descapitalización del Banco.



En relación con este último punto cabe observar que el giro de utilidades de este tipo - fuertemente determinadas por el cómputo a valor nominal de los bonos públicos en manos del BCRA (lo mismo que en el caso de la ANSES) – implicaría en la práctica una forma de desfinanciación o “vaciamiento” por distribución excesiva de dividendos que, paradójicamente, es el mismo cargo que el gobierno Kirchner imputa a Repsol en YPF.



Todo esto supone que en el caso del BCRA – como en el de todos los organismos oficiales involucrados en el mecanismo de Deuda Intra-Estado (empezando por la ANSES) – el Sector Público se está “empapelando” con “montañas de Deuda” impagables que temprano o tarde tendrá que absorber, con el desfinanciamiento y/o descapitalización consiguiente.



El gobierno Kirchner ha puesto en marcha y sostiene así un procedimiento tan osado como riesgoso en materia de endeudamiento que supone la conjunción de tres factores: atraso del tipo de cambio, altas tasas de interés e inflación.



Los tres están generados, producidos y/o derivados del problema de la Deuda Pública.



Agotado el “modelo” de superávits gemelos – fiscal y externo – el Fisco se mueve hoy frente al doble problema de Déficit Fiscal y saldo negativo de la Balanza de Pagos. Y en ambos casos el factor determinante o causal es la Deuda.

A los fines de paliar la convivencia con el problema – en lugar de confrontar el esquema - las autoridades buscan cumplir a rajatabla sus compromisos de deuda frente a una nueva y grave concentración del perfil de vencimientos, acentuado más aún por el crecimiento exponencial de los cupones ligados al PBI.

Sin contar en forma cierta con Reservas de Libre Disponibilidad y aplicando todos los medios a mano para sostener la Deuda y el Gasto Público con emisión monetaria, la presión inflacionaria sigue poniendo al gobierno en el dilema de no poder contener la Inflación pese al retraso cambiario, que suponía la idea de usar el tipo de cambio bajo como “ancla” del aumento de los precios internos.

Es que el retraso cambiario, utilizado con la finalidad principal de atender los servicios de la deuda, se revela cada vez más incompatible con su empleo como instrumento de freno inflacionario porque justamente la atención de los servicios de la Deuda Pública – Interna y Externa – actúa como disparador y alimentador del proceso inflacionario: en forma directa, a través de los Adelantos del BCRA al Tesoro, y en forma indirecta, a través del mecanismo de emisión de dinero para compra de reservas y su posterior esterilización, también por el BCRA.

El tipo de cambio retrasado, que constituye así un instrumento para sostener el mecanismo de re-endeudamiento evitando el blanqueo de un nuevo default argentino es entonces, a la vez, el factor clave que retroalimenta dicho retraso y desequilibra la política monetaria provocando más inflación.

En síntesis – conforme todo lo visto hasta aquí - la secuencia se presenta, en principio, como un hecho difícilmente reversible: 1. El Gobierno necesita mantener un tipo de cambio relativo bajo para atender los servicios de la Deuda Externa y regresar al Mercado Internacional de Capitales para volver a endeudarse, 2. El BCRA emite pesos para acumular reservas que se usan para el pago de los vencimientos y para demostrar garantía de repagos básicos en el futuro, pero estos pesos emitidos presionan sobre los precios, 3. Los dólares de las Reservas que se prestan a la Tesorería – para el pago de Deuda – dejan en contraprestación títulos de bajo o nulo valor en cartera del BCRA y lo obligan a reponer las reservas prestadas, para lo cual se emiten más pesos, 4. La gran mayoría del dinero emitido para la compra de dólares se esteriliza por Lebac/Nobac con alto costo financiero para el BCRA y con aumento del piso de las tasas de interés del Mercado, lo que también incide sobre la inflación de precios, 5. Las emisiones de moneda para compra de divisas y el aumento de las tasas de interés para esterilizarlas presionan conjuntamente sobre la Inflación.

Así es como, en definitiva, el retraso cambiario – argumentado como “ancla” anti-inflacionaria – termina en la práctica retroalimentando la inflación.


COMENTARIO FINAL.


Las recientes medidas restrictivas en el mercado cambiario minorista no modifican este problema básico de Inflación con Retraso Cambiario y constituyen incluso, en cierta medida, un distractivo del problema de fondo, que no está en las sumas no relevantes que se lleve el “chiquitaje” de la plaza sino en las grandes sumas de divisas que el país tiene que erogar por los macro-conceptos de importaciones, servicios comerciales, pago de intereses, transferencia de utilidades al exterior y salida de divisas por operaciones financieras en general que afectan la Balanza de Pagos, sumas éstas que tienden a incrementarse por las condiciones que crea precisamente la existencia del atraso cambiario.

Las actuales políticas de emisión monetaria, controles cambiarios y operatorias financieras, tanto del BCRA como de otros organismos del Estado – principalmente la AFIP – están puestas hoy en función de las necesidades del sistema de la Deuda del Estado.

Y la clave de la respuesta gubernamental inmediata o de muy corto plazo está así en el uso del retraso cambiario como herramienta para sostener el cumplimiento de los servicios de esta deuda.

Pero el procedimiento utilizado para ello – como hemos visto - genera inflación y retroalimenta el atraso del tipo de cambio, con lo que el círculo vicioso vuelve a empezar y el clima de negocios por arbitraje mejora para el Capital Financiero, ya que el tipo de cambio bajo atrae nuevos fondos especulativos.

De esta manera, el tipo de cambio no se eleva, las tasas de interés se mantienen altas y la inflación sigue en aumento.

Por eso, el Talón de Aquiles del llamado Modelo K reside hoy, en última instancia, no en la Tesorería de la Nación sino en el Banco Central.

Porque en este contexto, la misión básica del BCRA parece haber mutado: antes era “preservar el valor de la moneda” pero hoy parece ser “preservar el pago de la Deuda Pública”.-



Lic. Héctor L. GIULIANO

Buenos Aires, 10.6.2012


Nota: Las siglas M$/MD significan Millones de Pesos/Dólares respectivamente. En todos los casos las cifras están mostradas con redondeo.

[i] A los efectos de comprender debidamente el presente trabajo y no repetir lo ya expresado es necesaria la lectura de otro precedente, que le sirve de base y que se adjunta: CRISIS DE DEUDA Y EMERGENCIA FINANCIERA (del 25.5.12).

Allí se agrega sólo una breve Fe de Errata sobre dicho escrito.

En la hoja 3 del artículo de referencia se deslizó un error de forma dentro de la redacción, cuya corrección no fue oportunamente incorporada al texto:

En el acápite DEUDA Y BCRA, donde dice “Una tercera vía de acción monetaria, que se deriva de la anterior…” debe decir “Una variante de la segunda vía de acción en materia monetaria…”.

El archivo que ahora se adjunta de nuevo ya tiene corregido el párrafo pertinente.

[ii] El economista chileno Esteban Pérez Caldentey, de la CEPAL, ha estudiado especialmente este tema en la Región y expuesto acerca del mismo en las Jornadas Monetarias y bancarias del BCRA del 2011.
Soberanía energética: Rigane. "El petróleo sigue en manos de las multinacionales"


“El 70% del petróleo sigue en manos de multinacionales extranjeras como Petrobras, Chevron, Panamerican Energy, Total. Si queremos recuperar la soberanía energética deberíamos estatizar, recuperar esos recursos”, afirmó José Rigane, secretario adjunto de la CTA y secretario general de la Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina (FeTERA-CTA).

Lo hizo en el marco de la charla “YPF: crisis energética y soberanía popular”, realizada en la sede rosarina de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE-CTA).

Para el dirigente, el Estado “debe dejar de ser el socio bobo de las multinacionales, para convertirse en un Estado verdaderamente nacional”, que intervenga en el modelo energético y que desarrolle las iniciativas políticas y planificaciones necesarias para que la energía esté al servicio de las necesidades de los argentinos.

Si bien el gremialista considera “positiva” la medida adoptada por el gobierno nacional en lo que respecta a la expropiación del 51% de las acciones que Repsol tenía en YPF, considera que, con eso, no alcanza.

“El modelo que tenemos está basado en la privatización y en la extranjerización. Los recursos energéticos de la Argentina están en un 95% en manos de multinacionales. Si queremos salir de esta situación de falta de recursos, de importar gas, energía, hay que modificar el modelo energético. La energía no es una mercancía ni un commoditie, sino un derecho”, definió el segundo de la CTA Nacional encabezada por Pablo Micheli.

Rigane, quien es trabajador de Luz y Fuerza de Mar del Plata y constituyó la Fetera, apuntó los números de la extranjerización energética. La Argentina gozaba de reservas por 33 años de gas natural, las multinacionales realizaron más de 10 gasoductos que lo sacaban hacia Chile, Uruguay y Brasil. No obstante, los 14 millones de argentinos que no tienen gas “siguen comprando garrafas cuyo costo es 5 veces más que el metro cúbico de gas natural”, dijo y subrayó que la apuesta debe ser recuperar los recursos energéticos e instaurar el concepto de energía como bien estratégico, social y derecho humano al que todo ciudadano debe poder acceder, “o esta crisis seguirá profundizándose”.

Un elemento central para modificar, además del marco regulatorio del sector, es la política de costos. “El barril en su extracción cuesta de 6 a 12 dólares. Sin embargo, la destilería bajaban a 50 y 60 dólares y se terminaba ganando 6 ó 7 veces más sobre el valor de costo. Y si hablamos de gas, estamos pagando un impuesto por importación, precisamente los usuarios, a empresas multinacionales que además tienen los subsidios que tienen”, se quejó el dirigente.

La decisión de expropiarle a la firma española su mayoría accionaria en YPF, fue enmarcada como un acto político de soberanía sobre los propios recursos. No obstante, desde la CTA, si bien valoran el paso, consideran que lo que impulsó la decisión fue el problema de caja: el déficit de la balanza comercial que generaba la importación de recursos energéticos era insostenible. En este sentido, destacó la necesidad de tener políticas estatales en la materia como los demás países latinoamericanos.

El negocio de los paliativos

En el marco de la llamada crisis energética, “se hace necesaria la aplicación de determinados métodos para garantizar la provisión”, dijo y recordó que los moto generadores son equipamientos pequeños que utilizan gas natural, o diesel o gas oíl”. En Argentina hay alrededor de 150 y conllevan un consumo de 500 litros de diesel por hora. Además, apuntó el referente sindical, “hacen ruido, son contaminantes, generan vibraciones y son tremendamente caros: hasta hace muy poco desde la Secretaría de Energía de la Nación se reconocía que costaba entre 72 y 80 dólares el megavatio. Canon que se le abona a empresas que también son internacionales”, dijo.

Más allá de la reivindicación soberana sobre los recursos naturales, es necesario en la profundización de este debate plantear los mecanismos para garantizar que, “aun siendo propiedad del Estado, cualquier empresa sirva a los intereses de las mayorías y no sea utilizada como en épocas pasadas para tomar deudas y desviar fondos”. En este sentido, Rigane consideró que los puntos centrales para que esto no se repita son que “tiene que ser una empresa 100% estatal y federal”. Por otro lado, “necesitamos un Estado verdaderamente nacional”. Además, “tiene que tener una conducción de carácter socializado, con representantes de los derechos del usuario, medioambiental, los trabajadores y el Estado”.

“Queremos ir hacia el futuro con una empresa del Estado, con un Estado sólido, inteligente, para resolver las problemáticas argentinas”, sentenció.
COMPARACIONES ENTRE LA DEUDA EXTERNA ARGENTINA Y OTROS NÚMEROS, RIQUEZAS E INDEMNIZACIONES:


Escribe Silvio Coppola

Las monstruosas cantidades que podemos señalar como integrantes de lo que se llama deuda externa argentina, así presentadas, poco dicen al ciudadano común, ya que están en otra galaxia de su capacidad de entendimiento. Son números y nuestros compatriotas están muy ocupados en tratar de sobrevivir.Y son cifras tan enormes, que quizás sólo puedan empezar a entenderse, tratando de hacer algunas comparaciones.

Desde 1976, según ERIC TOUSSAINT en su “Deuda Externa en el Tercer Mundo”, hasta el año 2000, ya Íbamos pagando los argentinos a la usura externa, nada menos que 212.280 millones de dólares. Cantidad exacta que nuestro gobierno actual NO SABE NI DISCUTE, ya que para cualquier tipo de negociación, contrata a Bancos extranjeros, para que le sea indicado lo que se debe pagar. De todas maneras, parece obvio, que se ha devuelto mucho más de lo recibido y ni hablar de las cantidades que se han pagado hasta este año, surgiendo así el gobierno de los Kirchner, como uno de los más pagadores de la historia. Con los aproximadamente 40.100 millones de dólares que se refinanciarían este año según la Ley de Presupuesto (ver a este respecto el trabajo de Héctor Giuliano del 25-5-2012, publicado en Internet: “Crisis de deuda y emergencia financiera”), se podrían construir 1.000.000 de viviendas (a 30.000 U$S cada una) y 100 autopistas u hospitales a razón de 100 millones de dólares cada uno. Esto llevado a planes de trabajo a razón de 3.000 U$S anuales por cada persona, en vez de las viviendas, significaría trabajo para 10.000.000 de argentinos, además de las autopistas o su equivalente.

Y si nos referimos nuevamente al Presupuesto para el 2012, votado casi a libro cerrado por los legisladores, en total irresponsabilidad, tendríamos destinados solamente al pago de los intereses de la deuda externa casi 10.200 millones de dólares. O sea que entregaríamos a la USURA INTERNACIONAL en este último caso, solamente 3.500.000 puestos de trabajo anuales o 300.000 viviendas o según el ejemplo dado supra, autopistas y hospitales en la misma proporción.

Igualmente, para que se compare con otras deudas y riquezas, la DEUDA EXTERNA que se nos achaca a los argentinos, no obstante todos los pagos efectuados hasta el presente, sería oficialmente según índices del gobierno nacional y sin contar las provinciales y municipales de 187.000 millones de dólares a setiembre de 2011 (datos proporcionados en el trabajo supra de Héctor Giuliano, llegando a estimar no obstante el autor, que llega a un total general aproximado de más de los 250.000 MD). Otras cifras comparativas para tener en cuenta, son:

a.-Que los soviéticos exigieron a la Alemania vencida, en 1945 por indemnizaciones de guerra, según relata Winston Churchill en su obra sobre la Segunda Guerra Mundial, 10.000 millones de dólares de la época. Los que actualmente serían unos 120.000. O sea más que o menos que la mitad de “nuestra” deuda. Así los moscovitas demostraron más prudencia y humanidad con sus vencidos y pese a los cobros en especie, que la banca internacional con nosotros. Así, son más responsables nuestros economistas en el descalabro de la deuda que los propios acreedores y más nos hubiera convenido tener una guerra con Rusia que ser obligados por una gama de personajes, que van desde Martínez de Hoz, Klein y Marx a Cavallo y Menem, para nombrar sólo a los principales responsables.

b.-En 1936 todo el oro de la República Española (510 toneladas), uno de los diez países del mundo con mayores reservas de ese mineral, se envió a la URSS para evitar su captura por los sublevados y para la compra de armas. Equivalían a unos 700 millones de dólares de la época, que ahora serían unos 8.500. Pues bien, nuestra deuda externa es casi treinta veces mayor.

c.-En Turingia en 1945, los norteamericanos encontraron el “fabuloso” tesoro nazi, escondido en unas cavernas. Su valor sería en la actualidad unos 7.000 millones de dólares. Treinta y cinco veces menos que nuestra DEUDA EXTERNA.

d.-Después de la Segunda Guerra Mundial y para evitar una mayor influencia de los soviéticos en el centro de Europa, los Estados Unidos ayudaron a la República Federal Alemana, con 1.000 millones de dólares anuales (ahora serían aprox.12.000). Lo que permitió a esa nación una rápida recuperación económica. Esa suma, es poco más de la cantidad que sólo por intereses anuales, debemos pagar los argentinos por la deuda externa.

e).-Cuando termina la Gran Guerra de 1914-18, los aliados debían a los Estados Unidos 10.000 millones de dólares de la época, por la provisión de todo tipo de elementos para sostener la misma, durante los cuatro años que duró. Ahora serían unos 200.000 millones de dólares. Sin embargo y por su magnitud, la misma no se pagó más que en una parte, principalmente con las reparaciones cargadas a Alemania por esos mismos aliados, suma esta sensiblemente mayor, según el diktat de Versalles. Sin embargo, aquella suma es comparativamente inferior a la que se nos ha impuesto a los argentinos.

f) La República Sudafricana, el país más rico de África y uno de los mayores productores de oro del mundo, basa su riqueza en la exportación de dicho mineral, con lo que recauda anualmente alrededor de 5.000 millones de dólares. ¡Lo que debemos pagar los argentinos a la banca internacional cada seis meses nada más que en concepto de intereses!

g) Las privatizaciones de las empresas nacionales, significaron una pérdida de 60.000 millones de dólares de la época, que serían 70.00 actuales.

j).-Según las últimas noticias periodísticas, en el mundo circulan actualmente 700.000 millones de dólares. De esa cantidad el 60% en USA y el resto (40%) en el extranjero. A nuestro país se le achaca en este 2012, una deuda externa de alrededor de 250.000 millones de dólares. Lo que quiere decir, que de cada tres dólares que circulan por nuestro planeta, uno aproximadamente debería corresponder al pago –en caso de que los tuviéramos, por supuesto- de una deuda de origen ilegítimo, de carácter odiosa y ya pagada en exceso. Lo demás pasa a ser dinero virtual.

¿Alguien se imagina acaso que la Argentina pudo recibir alguna vez o en sucesivas veces, una cantidad semejante? No, claro que no. Lo que indica que para llegar a reclamar esos 250.000 millones de dólares, la usura internacional (hay que considerar no obstante que parte de la deuda consiste en obligaciones inter-estado) tiene que haber sacado de sus arcones toda clase de estratagemas, contando con la complicidad de los funcionarios y de los negociadores argentinos. Cuyos gobernantes no atinan a repudiarla, sino que optan por asesores financieros extranjeros, para que determinen cuánto hay que pagar, PARA PODER SEGUIR PAGANDO Y PAGANDO INDEFINIDAMENTE. Eventualmente sobre el hambre, la sed, la miseria y la desesperación de todos nosotros. Mientras lo que puede ser el origen de todas las investigaciones, las constancias del expediente judicial del juicio Olmos, siguen durmiendo en los anaqueles de algún despacho del Congreso Nacional a donde fueran enviadas por el juez actuante. Así se podría empezar a establecer qué parte de ella es legítima y qué parte no lo es, como asimismo reconocer y repudiar aquella que revista el carácter de odiosa, de acuerdo con los modernos conceptos del derecho internacional.

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Para terminar con este lamentable cuadro de postración nacional, sin ningún tipo de salida viendo cómo están planteadas las cosas, hasta la supervivencia de la República está puesta en duda. Y lamentablemente en la actualidad, únicamente se nos ofrece más de lo mismo y hasta con la mentira que se absorbe sin ningún tipo de dudas por el público, de que la misma lejos de aumentar, está disminuyendo.

LA PLATA, junio 7 de 2012.

SILVIO H. COPPOLA

Miembro del Foro Argentino de la Deuda Externa

Foro Regional La Plata - Berisso y Ensenada
Trabajadores ferroviarios cortan Av.General Paz

Trabajadores de EMFER (EMPRENDIMIENTOS FERROVIARIOS S.A, perteneciente al “Grupo Cirigliano”) cortan Av. General Paz para reclamar por el futuro de sus puestos laborales. Los mismos trabajadores que denunciaron la quema de documentación que el Grupo Cirigliano ha hecho para desprenderse de la Tragedia de Once, hoy no tienen respuesta acerca de su continuidad laboral, porque los talleres donde trabajan no formaban parte de la concesión de TBA y siguen siendo propiedad de los Cirigliano.
En los últimos días recibieron noticias de que no les pagarían los sueldos, que se abonaron en cuotas desde la Tragedia de Once. Por eso hoy salen a reclamar contra del ajuste salarial que están sufriendo, el vaciamiento de la empresa y el futuro de sus puestos laborales

Contactos:Julián Radic 1141767313 // Pablo Barbera 1159697144 // Ezequiel 1131759281/1169461524
Renault suspende su producción


La automotriz Renault suspenderá mañana un turno de producción y paralizará los próximos dos viernes su planta industrial de Córdoba. Cerca de 2000 trabajadores se verán afectados por la medida, según confirmaron desde SMATA. La Asociación de Fábricas de Automotores asegura que la producción de automóviles cayó 24,4% y las exportaciones un 45,7%.

Por la caída de las ventas a Brasil y la consiguiente acumulación de stock, la automotriz Renault decidió frenar en los próximos días su producción de la planta industrial que tiene en el barrio Santa Isabel de Córdoba. La medida comenzará mañana, con la suspensión del segundo turno, y continuará el viernes, cuando paralice toda la fábrica.

Desde el Sindicato de Mecanicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA) confirmaron que esta medida impactará sobre más de 2000 empleados. "Estamos preocupados, deliberando en este momento cómo seguimos. No tanto por dos días, sino porque tememos que esto sea el comienzo de una crisis más profunda, y siempre los más perjudicados somos los trabajadores", aseguraron Leonardo Almada, desde las oficinas de la seccional Córdoba.

"El problema de sobrestock lo veníamos viendo desde hace algunas semana. Sabíamos que esto podía suceder. Por eso, cuando la empresa anunció el cronograma de suspensiones no nos sorprendió. Pero sí estamos viendo toda la situación con mucha preocupación", agregó Almada.

Según los empresarios, la decisión se tomó por una acumulación de stock en fábrica, a la que se llegó por la fuerte caída de las ventas a Brasil. Y previendo un panorama similar para los próximos meses, no descartan que este tipo de medidas vuelvan a repetirse en julio y agosto.

"Dialogamos durante todo el día de ayer con los empresarios. Nosotros nos vamos a encargar de resguardar la totalidad de los puestos de trabajo. Pero también es cierto que la caída de las ventas a Brasil impactó no sólo en Renault, sino también en otras compañías. Entonces, la idea es que todos nos solidaricemos para que nadie pierda su empleo. Cada trabajador cobrará el 75% del salario de esos días sin producción", concluyó Almada.

La Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa) casualmente difundió ayer su informe mensual en el que remarcó que en mayo la producción de autos cayó 24,4% en relación al mismo mes del 2011. Las exportaciones sufrieron una caída interanual del 45,7%, y cuando se analizan las ventas a Brasil también se observa una merma del 30,6%.

El análisis de Adefa es que los niveles de caída en la actividad desbordan posibles reprimendas por las trabas a las importaciones que aplica el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Por el contrario, aseguran que se trata de una muestra más de un mundo que oscila entre la recesión y los crecimientos más moderados que en 2011 y acaso sea la la industria automotriz es la primera que reflejar esta situación.

Pero además de los problemas que se generan por la caída de las exportaciones, el informe de Adefa también marca los interrogantes que se abren a nivel local: las ventas a concesionarios argentina descendieron un 14,8% a 64.746, contra los 75.996 de mayo de 2011.

Frente a esta fotografía del mercado automotriz, el presidente de Adefa Viktor Klima opinó que los datos del estudio "reflejan un reacomodamiento de los mercados a nivel global y consideró necesario diversificar los mercados de destino".